Terapia EMDR: tratamiento basado en la evidencia para la recuperación del trauma
La terapia EMDR utiliza técnicas de estimulación bilateral, como movimientos oculares guiados, para ayudar a las personas a reprocesar recuerdos traumáticos y reducir su impacto emocional, proporcionando un tratamiento basado en la evidencia para el TEPT y la recuperación del trauma a través de sesiones terapéuticas estructuradas con profesionales de la salud mental titulados.
¿Atrapado en recuerdos dolorosos que no desaparecen? La terapia EMDR utiliza una técnica única de movimientos oculares para ayudar a su cerebro a procesar el trauma de manera diferente, reduciendo los flashbacks y la intensidad emocional. A continuación, le explicamos cómo este enfoque basado en la evidencia podría transformar su proceso de curación.

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Advertencia sobre el contenido: Tenga en cuenta que el siguiente artículo puede mencionar temas relacionados con traumas que podrían afectar al lector. Si está pasando por una crisis de salud mental, comuníquese con la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al 988 o busque ayuda de emergencia inmediata.
La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) representa un avance significativo en el tratamiento del trauma, ya que ofrece esperanza a las personas que luchan contra los efectos duraderos de experiencias angustiosas. A medida que aumenta la conciencia sobre la salud mental y los servicios de telesalud amplían el acceso a enfoques terapéuticos especializados, comprender la EMDR se ha vuelto cada vez más importante para quienes buscan un tratamiento eficaz para el trauma.
Los orígenes y el desarrollo de la terapia EMDR
La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares surgió en 1987 gracias al trabajo pionero de Francine Shapiro. Desde sus inicios, la EMDR ha evolucionado hasta convertirse en una forma de tratamiento de la salud mental ampliamente reconocida y basada en la evidencia, especialmente para la terapia del trauma. Este enfoque aborda un reto fundamental al que se enfrentan los supervivientes de traumas: los acontecimientos traumáticos y dolorosos pueden quedar profundamente arraigados en la memoria, creando flashbacks persistentes, angustia emocional y dificultades para desenvolverse en la vida cotidiana.
La terapia EMDR proporciona un marco estructurado para afrontar los recuerdos traumáticos del pasado en un entorno terapéutico seguro. Durante las sesiones con un terapeuta cualificado, las personas recuerdan imágenes perturbadoras o angustiosas mientras el terapeuta facilita la estimulación del movimiento rápido de los ojos, normalmente moviendo el dedo de un lado a otro delante de los ojos del cliente. Este proceso, conocido como estimulación bilateral, constituye la base del enfoque único de EMDR para el procesamiento del trauma.
Más allá de los movimientos oculares, la terapia EMDR puede llevarse a cabo mediante métodos alternativos, como los golpecitos con las manos. En esta variante, el terapeuta guía al cliente para que se dé golpecitos en lugares específicos de su cuerpo que estimulan la actividad cerebral mientras habla de sus experiencias traumáticas. Independientemente de la técnica específica que se emplee, el objetivo fundamental sigue siendo el mismo: ayudar a las personas a recordar y reprocesar los recuerdos traumáticos para reducir su intensidad emocional y su impacto psicológico.
Cómo funciona el EMDR como tratamiento de salud mental
El proceso terapéutico del EMDR consiste en pedir a los clientes que recuerden acontecimientos angustiosos mientras se someten a una estimulación bilateral, ya sea mediante movimientos oculares, golpeteos u otras técnicas. Este enfoque de doble atención parece facilitar los procesos naturales de curación de la mente y el cuerpo, ayudando a las personas a superar el trauma psicológico y los síntomas asociados, como la ansiedad, la depresión y los ataques de pánico.
Las investigaciones sobre el estrés traumático han demostrado la eficacia del EMDR, especialmente para el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y diversas formas de trauma. Los estudios han mostrado resultados impresionantes: una investigación realizada por Kaiser Permanente descubrió que el 100 % de las víctimas de traumas únicos y el 77 % de las personas que habían experimentado traumas complejos se beneficiaron de la terapia EMDR. Estos hallazgos han contribuido al reconocimiento del EMDR como una herramienta valiosa para abordar el trauma en diversas poblaciones, incluyendo veteranos de guerra, personal de emergencias y supervivientes de diversas experiencias traumáticas.
Comprender la estimulación bilateral
Al explorar la terapia EMDR, se encontrará con frecuencia el término «estimulación bilateral», que representa un componente fundamental del funcionamiento de este enfoque. La estimulación bilateral se refiere a la activación de ambos hemisferios cerebrales mediante la alternancia de estímulos sensoriales. El terapeuta ayuda al cliente a estimular diferentes partes del cerebro mediante movimientos oculares u otras formas de estimulación rítmica de izquierda a derecha.
Esto se logra a través de varios métodos. El más común consiste en que el cliente siga visualmente diferentes estímulos con los ojos, por ejemplo, siguiendo el dedo del terapeuta mientras se mueve de un lado a otro por su campo de visión. Algunos profesionales utilizan fuentes de luz como estímulos externos, y el individuo sigue una luz en movimiento para activar los diferentes hemisferios cerebrales. Los golpecitos representan otra forma de estimulación bilateral, que consiste en alternar estímulos táctiles en diferentes lados del cuerpo. Cada método tiene como objetivo activar los sistemas de procesamiento de información del cerebro mientras el cliente se concentra en los recuerdos traumáticos.
Las ocho fases del tratamiento EMDR
La terapia EMDR sigue un protocolo estructurado de ocho fases. Este enfoque sistemático garantiza un tratamiento integral al tiempo que gestiona la intensidad que puede surgir al enfrentarse al trauma. Los terapeutas suelen dedicar mucho tiempo a las fases iniciales, recopilando información previa y estableciendo una relación terapéutica antes de introducir la estimulación bilateral y el procesamiento directo del trauma.
Fase 1: Recopilación de antecedentes y planificación del tratamiento
La primera fase del tratamiento EMDR suele requerir una o dos sesiones centradas en recopilar el historial del cliente y desarrollar un plan de tratamiento individualizado. Durante esta fase, los clientes hablan de experiencias traumáticas pasadas e identifican situaciones que desencadenan angustia emocional o recuerdos recurrentes. Juntos, el terapeuta y el cliente identifican problemas específicos y recuerdos traumáticos en los que centrarse durante el tratamiento.
Esta fase también implica evaluar los síntomas y el funcionamiento actuales, identificar las habilidades de afrontamiento que la persona puede necesitar desarrollar y establecer objetivos terapéuticos. El terapeuta trabaja para comprender el alcance completo de la historia traumática del cliente y comienza a trazar un enfoque de tratamiento adaptado a sus necesidades y circunstancias específicas.
Fase 2: Preparación y estabilización
La fase dos puede durar entre una y cuatro sesiones, y normalmente se requiere más tiempo para las personas que han sufrido traumas graves o complejos. Esta fase de preparación cumple funciones fundamentales: el terapeuta enseña al cliente diversas técnicas de afrontamiento y autorregulación, establece la confianza y la seguridad dentro de la relación terapéutica y prepara al individuo para la intensidad emocional que puede implicar el procesamiento del trauma.
Durante esta fase, los clientes aprenden técnicas de gestión del estrés que pueden utilizar durante y entre las sesiones. El terapeuta se asegura de que el cliente disponga de los recursos y la estabilidad adecuados para abordar el trauma de forma segura. Es importante destacar que se informa a los clientes de que, aunque se centrarán en los recuerdos traumáticos, no tendrán que describir las experiencias perturbadoras con gran detalle. En su lugar, hablarán de las experiencias en general y explorarán sus sentimientos y creencias actuales sobre los acontecimientos pasados.
Fase 3: Evaluación e identificación de objetivos
En la tercera fase, el cliente selecciona un recuerdo traumático específico o una imagen mental para trabajar durante el tratamiento EMDR. Esto implica identificar varios componentes clave:
En primer lugar, el cliente articula una creencia o afirmación negativa asociada al trauma, por ejemplo, «Fue culpa mía», «Soy impotente» o «No estoy a salvo». Estas cogniciones negativas suelen reflejar creencias distorsionadas que se desarrollaron como resultado de experiencias traumáticas.
En segundo lugar, el cliente formula una creencia positiva para sustituir finalmente a la negativa, como «Hice lo mejor que pude», «Tengo fuerza y recursos» o «Ahora estoy a salvo». El terapeuta pide al cliente que valore el grado de veracidad de esta creencia positiva en una escala del 1 al 7, donde 1 indica que es completamente falsa y 7 significa que es totalmente cierta. Esta medición se denomina «validez de la cognición» (VOC).
En tercer lugar, el cliente identifica las emociones relacionadas con el recuerdo traumático y valora su nivel de perturbación utilizando la escala de Unidades Subjetivas de Perturbación (SUD), que va de 0 a 10. El cero indica que no hay perturbación, mientras que el 10 representa la peor angustia imaginable.
Por último, el cliente identifica en qué parte de su cuerpo siente sensaciones físicas relacionadas con el recuerdo traumático. Esta fase de evaluación establece mediciones de referencia que ayudarán a realizar un seguimiento del progreso a lo largo del tratamiento.
Fase 4: Desensibilización y reprocesamiento
Durante la fase de desensibilización, comienza el reprocesamiento activo de los recuerdos traumáticos. El cliente se centra en el recuerdo objetivo, las creencias negativas asociadas, las emociones y las sensaciones físicas, al tiempo que participa en la estimulación bilateral guiada por el terapeuta.
Esta fase suele implicar múltiples series de estimulación bilateral, con breves pausas entre ellas para que el cliente informe de lo que está notando. El terapeuta continúa facilitando la estimulación bilateral mientras el cliente procesa el recuerdo y el material asociado. A medida que avanza el procesamiento, la intensidad emocional del recuerdo suele disminuir y la puntuación SUD desciende.
La duración de esta fase varía considerablemente en función de la naturaleza y la complejidad del trauma. Un único evento traumático puede procesarse en aproximadamente tres sesiones, mientras que los traumas complejos o múltiples pueden requerir un tratamiento prolongado.
Fase 5: Instalación de la cognición positiva
La fase de instalación se centra en reforzar la creencia positiva identificada en la fase 3. Una vez que las emociones negativas y la perturbación asociadas al recuerdo traumático han disminuido significativamente, el terapeuta ayuda al cliente a conectar la cognición positiva con el recuerdo original.
Durante esta fase, la estimulación bilateral continúa mientras el cliente mantiene en mente tanto el recuerdo objetivo como la creencia positiva. El objetivo es aumentar la puntuación VOC (el grado en que la creencia positiva se percibe como verdadera), idealmente alcanzando un 6 o un 7 en la escala. Este proceso tiene como objetivo sustituir las creencias inadaptadas formadas durante el trauma por perspectivas más adaptativas y realistas.
Fase 6: Escaneo corporal
Después de instalar la cognición positiva, el terapeuta guía al cliente a través de un escaneo corporal. Esta fase reconoce que el trauma a menudo se manifiesta físicamente, creando tensión, malestar u otros síntomas somáticos que pueden persistir incluso después del procesamiento cognitivo y emocional.
El cliente escanea mentalmente su cuerpo de la cabeza a los pies mientras mantiene en mente el recuerdo objetivo y la cognición positiva, tomando nota de cualquier tensión física residual o malestar. Si surge tensión o malestar, se aplica estimulación bilateral adicional hasta que el escaneo corporal no revele ninguna perturbación restante. Esta atención a la experiencia somática refleja la comprensión de que el TEPT y el trauma pueden arraigarse en el ser físico de una persona, a veces sin que esta sea consciente de ello.
Fase 7: Cierre y estabilización
Después de cada sesión de EMDR, la fase de cierre garantiza que el cliente vuelva a un estado de equilibrio antes de marcharse. El terapeuta ayuda al cliente a utilizar técnicas de conexión con la realidad y habilidades de autorregulación para lograr la estabilidad emocional, incluso si el procesamiento de un recuerdo concreto no se ha completado.
El terapeuta ofrece orientación sobre qué esperar entre sesiones, incluida la posibilidad de que continúe el procesamiento, surjan nuevas ideas o aparezcan recuerdos relacionados. Se anima a los clientes a utilizar las técnicas de afrontamiento aprendidas durante la fase 2 y a llevar un diario en el que anoten cualquier material nuevo que surja.
Fase 8: Reevaluación
Al comienzo de cada sesión posterior, el terapeuta lleva a cabo una reevaluación del trabajo completado anteriormente. Esto implica reevaluar el recuerdo objetivo para determinar si se han mantenido los beneficios del tratamiento. El cliente informa de sus puntuaciones actuales de SUD y VOC para los recuerdos procesados anteriormente.
En esta fase también se identifica cualquier material nuevo que haya surgido y se determina si es necesario abordar objetivos adicionales. La reevaluación garantiza un tratamiento integral y ayuda al terapeuta a ajustar el plan de tratamiento según sea necesario, basándose en el progreso del cliente y sus necesidades cambiantes.
¿Quién puede beneficiarse de la terapia EMDR?
Las principales organizaciones de salud mental, entre ellas la Asociación Americana de Psiquiatría, el Departamento de Asuntos de Veteranos de los Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud, reconocen el EMDR como un tratamiento eficaz para el trauma. Cualquier persona que haya experimentado un evento traumático o un trauma complejo puede beneficiarse potencialmente de este enfoque terapéutico.
El EMDR ha demostrado su eficacia en diversos tipos de traumas y poblaciones. Los técnicos de emergencias médicas (EMT) y otros socorristas que se enfrentan regularmente a situaciones traumáticas pueden encontrar el EMDR especialmente valioso para procesar el trauma ocupacional. Los veteranos que sufren de TEPT relacionado con el combate, los supervivientes de accidentes o desastres naturales, las personas que han sufrido agresiones o abusos y aquellos que luchan contra diversas formas de trauma del desarrollo o del apego han mostrado respuestas positivas al tratamiento con EMDR.
Más allá del TEPT específicamente, el EMDR puede ayudar a tratar diversas afecciones de salud mental que tienen su origen o se ven agravadas por experiencias traumáticas, como los trastornos de ansiedad, la depresión, los trastornos de pánico y ciertos trastornos alimentarios. El enfoque estructurado de la terapia para reprocesar los recuerdos angustiosos y transformar las creencias inadaptadas puede facilitar la curación en múltiples dimensiones del funcionamiento psicológico.
Consideraciones y preparación
La terapia EMDR puede ser emocionalmente intensa, ya que implica enfrentarse directamente al material traumático. Las primeras fases del tratamiento preparan específicamente a los clientes para esta intensidad, asegurándose de que dispongan de los recursos adecuados para afrontarla y de estabilidad emocional antes de comenzar el reprocesamiento de los recuerdos. Esta preparación ayuda a las personas a abordar el trauma de forma segura y eficaz.
Antes de comenzar con el EMDR, es importante trabajar con un profesional de la salud mental autorizado que haya recibido la formación y la supervisión adecuadas en este enfoque especializado. En ReachLink, nuestros trabajadores sociales clínicos autorizados pueden ayudarle a comprender si el EMDR podría ser adecuado para su situación específica y pueden derivarle a profesionales cualificados en EMDR si este tratamiento se ajusta a sus necesidades.
Durante las consultas iniciales, puede hablar sobre su historial de traumas, sus síntomas actuales, sus objetivos de tratamiento y cualquier inquietud que tenga sobre el proceso EMDR. Su terapeuta puede explicarle qué esperar, responder a sus preguntas y ayudarle a tomar una decisión informada sobre si desea seguir este enfoque de tratamiento.
Acceso a la terapia EMDR a través de la telesalud
La expansión de los servicios de telesalud ha hecho que los enfoques terapéuticos especializados, como el EMDR, sean más accesibles para las personas que podrían enfrentarse a barreras para recibir el tratamiento tradicional en persona. Las investigaciones han demostrado que la terapia en línea es tan eficaz como la terapia en persona para muchas afecciones de salud mental cuando se administra de forma adecuada.
Las plataformas de telesalud permiten a las personas conectarse con terapeutas especializados en traumas desde la comodidad y la privacidad de sus propios hogares. Esto puede ser especialmente beneficioso para los supervivientes de traumas que experimentan ansiedad al salir de casa, viven en zonas rurales con acceso limitado a proveedores especializados, tienen limitaciones de movilidad o dificultades de transporte, o simplemente prefieren la comodidad y la flexibilidad de las sesiones a distancia.
En ReachLink, nuestros trabajadores sociales clínicos titulados ofrecen servicios integrales de salud mental a través de nuestra plataforma segura de telesalud. Aunque la EMDR requiere una formación especializada que va más allá del ámbito de la práctica clínica habitual de los trabajadores sociales, nuestros terapeutas pueden evaluar sus necesidades, analizar diversas opciones de tratamiento del trauma y derivarle a profesionales cualificados en EMDR cuando este enfoque se ajuste a sus objetivos terapéuticos.
Nuestra plataforma ofrece la flexibilidad de participar en la terapia según su horario, con sesiones de vídeo que mantienen la conexión personal esencial para un trabajo terapéutico eficaz. Entre las sesiones programadas, puede acceder a recursos y comunicarse con su terapeuta según sea necesario, lo que garantiza un apoyo continuo a lo largo de su proceso de curación.
Avanzar: dar el siguiente paso
Si experimenta ansiedad, angustia u otras dificultades relacionadas con un trauma pasado, sepa que existen opciones de tratamiento eficaces y que no tiene por qué recorrer este camino solo. Los terapeutas titulados con formación especializada en el tratamiento del trauma, incluyendo EMDR y otros enfoques basados en la evidencia, pueden proporcionarle el apoyo y la orientación necesarios para su recuperación.
Tanto si está listo para comenzar una terapia centrada en el trauma como si simplemente tiene preguntas sobre las diferentes opciones de tratamiento, ReachLink puede ayudarle. Nuestros trabajadores sociales clínicos titulados ofrecen una atención compasiva y basada en la evidencia a través de nuestra plataforma de telesalud accesible. Podemos hablar de sus preocupaciones, explorar las opciones de tratamiento adecuadas para su situación y derivarle a proveedores especializados cuando sea necesario.
Dar el primer paso para abordar el trauma puede resultar abrumador, pero buscar apoyo profesional es un acto de valentía y autocuidado. El enfoque estructurado y basado en la evidencia de terapias como el EMDR, combinado con la experiencia de profesionales de la salud mental cualificados, ofrece una esperanza genuina para transformar su relación con los recuerdos traumáticos y recuperar su vida del yugo de las experiencias pasadas.
Preguntas frecuentes
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¿Qué es la terapia EMDR y cómo funciona para la recuperación del trauma?
EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares) es una psicoterapia basada en la evidencia que ayuda a procesar recuerdos traumáticos mediante estimulación bilateral, normalmente movimientos oculares. Durante las sesiones de EMDR, recordarás recuerdos angustiosos mientras sigues los movimientos de los dedos de tu terapeuta u otra estimulación bilateral. Este proceso ayuda a tu cerebro a reprocesar experiencias traumáticas, reduciendo su intensidad emocional y permitiendo una integración más saludable de los recuerdos.
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¿Qué puedo esperar durante una sesión de terapia EMDR?
La terapia EMDR sigue un protocolo de ocho fases. Las primeras sesiones se centran en la preparación y el desarrollo de habilidades de afrontamiento. Durante las fases de procesamiento, su terapeuta le guiará a través del recuerdo de recuerdos traumáticos específicos mientras realiza estimulación bilateral. Es posible que experimente diversas emociones, sensaciones físicas o nuevas percepciones a medida que su cerebro procesa los recuerdos. Las sesiones suelen durar entre 60 y 90 minutos, y su terapeuta se asegurará de que se sienta estable antes de terminar cada sesión.
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¿Cuánto tiempo suele tardar la terapia EMDR en dar resultados?
La duración de la terapia EMDR varía en función de su historial de traumas y sus síntomas específicos. Algunas personas notan mejoras tras unas pocas sesiones, mientras que otras pueden necesitar varios meses de tratamiento. Los traumas por un único incidente suelen responder más rápido que los traumas complejos de la infancia o las experiencias repetidas. Su terapeuta trabajará con usted para establecer expectativas realistas y supervisar el progreso a lo largo del tratamiento.
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¿Es eficaz la terapia EMDR para todos los tipos de traumas y síntomas de TEPT?
La terapia EMDR cuenta con un sólido respaldo científico para el tratamiento del TEPT y diversas afecciones relacionadas con el trauma. Es especialmente eficaz para procesar eventos traumáticos específicos, pero también ayuda con la ansiedad, la depresión y otros síntomas derivados de experiencias traumáticas. Sin embargo, es posible que la EMDR no sea adecuada para todas las personas, como aquellas con ciertos trastornos disociativos o abuso activo de sustancias. Un terapeuta cualificado en EMDR puede evaluar si este enfoque es adecuado para su situación específica.
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¿Se puede llevar a cabo la terapia EMDR de forma eficaz a través de sesiones de telesalud en línea?
Sí, la terapia EMDR puede adaptarse a la telesalud con las modificaciones adecuadas. El EMDR en línea utiliza métodos alternativos de estimulación bilateral, como tonos de audio, estimulación táctil o movimientos oculares guiados, que funcionan bien a través de sesiones de vídeo. Muchos terapeutas han pasado con éxito al EMDR en línea durante los últimos años, manteniendo la eficacia de la terapia y proporcionando al mismo tiempo una mayor accesibilidad y comodidad para los clientes.
