Reconocer la depresión en los niños: Signos, síntomas y apoyo

diciembre 10, 2025

La depresión infantil se manifiesta a través de síntomas únicos como la irritabilidad persistente, el retraimiento social y el descenso del rendimiento académico que los padres suelen confundir con fases normales del desarrollo, pero el reconocimiento precoz y las intervenciones terapéuticas basadas en la evidencia proporcionan resultados de tratamiento muy eficaces.

¿El mal humor repentino de su hijo es sólo una fase o algo más profundo? La depresión en los niños a menudo no se parece en nada a la depresión en los adultos, lo que confunde a los padres a la hora de saber cuándo deben preocuparse. A continuación se explica cómo reconocer las verdaderas señales de alarma.

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Comprender la depresión infantil y sus manifestaciones únicas

La depresión infantil pasa a menudo desapercibida o no se trata debido a ideas erróneas sobre su prevalencia y las distintas formas en que se presentan los síntomas en los niños. Mientras que la tristeza ocasional, los sentimientos de malestar o la irritabilidad son partes normales de la infancia, la depresión va más allá de estas emociones temporales y puede persistir durante períodos prolongados.

Con frecuencia, los padres tienen dificultades para identificar la depresión en sus hijos, atribuyendo a veces los comportamientos preocupantes a las fluctuaciones típicas del estado de ánimo o a los retos del desarrollo propios de la infancia y la adolescencia. Por este motivo, es fundamental conocer los signos y síntomas específicos de la depresión infantil si sospecha que su hijo puede estar sufriendo.

Es importante saber que la depresión infantil es tratable. Si le preocupa la salud mental de su hijo, existen varias opciones de tratamiento eficaces, incluida la terapia con trabajadores sociales clínicos autorizados. Este artículo explora el trastorno depresivo infantil, sus signos comunes y cómo los enfoques basados en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual, pueden ayudar a mejorar los síntomas.

Acerca de la depresión infantil: Cómo se manifiesta el trastorno depresivo mayor en los niños

Según la Asociación Americana de Psiquiatría, la depresión infantil se refiere a un episodio depresivo mayor que ocurre durante la infancia. Los síntomas en los niños suelen diferir significativamente de los observados en los adultos.

La depresión infantil suele ir acompañada de molestias físicas, como dolores de estómago, pero son menos frecuentes en los adultos. Los niños no siempre expresan directamente que se sienten “tristes” ni reconocen cambios en su estado de ánimo. En cambio, los padres pueden notar cambios en la salud conductual, como alteraciones en los patrones de sueño, cambios en el apetito, disminución del interés por actividades que antes disfrutaban, tristeza persistente y aumento de la irritabilidad.

Los niños con antecedentes familiares de depresión pueden tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

¿Es frecuente la depresión infantil?

Según datos de los CDC, más del 4,4% (2,7 millones) de los niños de entre tres y diecisiete años padecen depresión en Estados Unidos. Resulta alentador que ocho de cada diez niños diagnosticados de depresión reciban tratamiento de salud mental, ya que esta afección responde bien a una intervención adecuada.

Sin embargo, la prevalencia real puede ser mayor de lo que indican las estadísticas, ya que muchos niños permanecen sin diagnosticar ni tratar. Dado que muchas personas con depresión no buscan tratamiento hasta la edad adulta, las estadísticas de depresión infantil suelen representar estimaciones. Reconocer los síntomas puede ayudar a garantizar que su hijo reciba el apoyo y el tratamiento adecuados en caso necesario.

¿Qué signos pueden indicar que su hijo sufre depresión?

Como padre, es esencial comprender que los síntomas de la depresión pueden manifestarse de forma diferente en los niños que en los adultos. Además, los síntomas pueden variar en función de la edad. Por ejemplo, los niños más pequeños suelen mostrar indicadores diferentes que los adolescentes, en parte debido a las diferencias en la capacidad de comunicación.

Es importante señalar que observar brevemente un solo síntoma no indica necesariamente depresión. Sin embargo, si su hijo presenta varios de los síntomas siguientes durante más de una semana, considere la posibilidad de consultar a profesionales sanitarios como su pediatra o un profesional de la salud mental especializado en terapia infantil.

Tristeza persistente y profunda

Un síntoma característico de la depresión a cualquier edad es la tristeza profunda y prolongada. Sin embargo, los niños pueden ocultar estos sentimientos o tener dificultades para articularlos verbalmente. Incluso cuando experimentan tristeza, pueden permanecer callados o expresarla indirectamente a través de comportamientos como la comunicación retraída o el desinterés por las actividades favoritas.

Es posible que los niños no comprendan plenamente sus sentimientos de tristeza. Si estas emociones persisten, pueden asumir que tales sentimientos son normales. Articular estos síntomas resulta especialmente difícil para los niños que también padecen otras enfermedades mentales que afectan a la capacidad de comunicación.

Irritabilidad

Muchos niños con depresión muestran irritabilidad. Su tristeza subyacente puede manifestarse como ira o resistencia al cambio. Si su hijo se frustra fácilmente con las tareas rutinarias o reacciona con frecuencia de forma enérgica ante pequeñas provocaciones, la depresión podría ser un factor determinante. Sin embargo, dado que la irritabilidad aparece en muchos trastornos mentales infantiles, se recomienda una evaluación profesional.

Cambios en los patrones de sueño

Lostrastornos del sueño suelen acompañar a la depresión infantil. Su hijo puede sufrir insomnio, dormir menos de lo habitual o dormir en exceso (hipersomnia). Es importante tratar estos síntomas con prontitud, ya que las irregularidades del sueño pueden empeorar otros trastornos mentales o físicos.

Dificultades de concentración

Muchos niños con depresión tienen dificultades para concentrarse. Este síntoma a veces conduce a un diagnóstico erróneo de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) cuando los niños tienen problemas para concentrarse en la escuela. Sin embargo, la propia depresión puede causar problemas de concentración, lo que subraya la importancia de una evaluación profesional exhaustiva.

Disminución del rendimiento académico

Los niños que sufren depresión suelen mostrar un deterioro del rendimiento escolar. Si su alumno, que antes obtenía buenos resultados, empieza a recibir notas más bajas de forma repentina o gradual, esto podría justificar que se investigue más a fondo su salud mental. La depresión puede afectar al rendimiento académico a través de una disminución de la autoestima, dificultades de concentración, disminución del interés o falta de preocupación por las tareas escolares.

Alteración de los hábitos alimentarios

La depresión afecta con frecuencia a los patrones alimentarios de los niños. Algunos niños aumentan su ingesta de alimentos cuando están deprimidos, mientras que otros experimentan una disminución del apetito. Los cambios repentinos en los hábitos alimentarios, especialmente cuando van acompañados de otros síntomas de depresión, pueden indicar la necesidad de apoyo profesional.

Cambios de humor

Los cambios de humor suelen acompañar a la depresión infantil. Su hijo puede reírse de algo en un momento y volverse irritable o lloroso al siguiente. Estas fluctuaciones se producen porque los niños con depresión aún pueden experimentar momentos de alegría y humor, pero pueden volver rápidamente a los sentimientos de tristeza o irritabilidad.

Sentimientos de inutilidad

Muchos niños con depresión expresan o experimentan sentimientos de inutilidad. Estos sentimientos pueden intensificarse a medida que aparecen otros síntomas de depresión, como dificultades académicas o retraimiento de las actividades. Preste atención a las autoafirmaciones preocupantes y coméntelas tranquilamente con su hijo, ya que la baja autoestima suele acompañar a la depresión infantil.

Llanto frecuente

Los niños con depresión suelen llorar con frecuencia, a veces sin causa aparente, durante las transiciones, en el colegio, cuando están solos o debido a sus problemas de salud mental. Si observa que su hijo llora a menudo, una conversación amable puede ayudarle a descubrir el motivo. Para muchos niños, el llanto sirve como válvula de escape emocional cuando carecen de vocabulario para expresar sus experiencias.

Retraimiento social

Los niños con depresión suelen alejarse de sus amigos y familiares. Pueden pasar cada vez más tiempo solos, mostrarse reacios a socializar o dar paseos en solitario. Los niños que antes eran sociables pueden dejar de invitar a sus amigos a casa o reducir las interacciones en el colegio.

Menor interés por las actividades

Si su hijo, que antes era muy activo, abandona repentinamente los deportes u otras actividades extraescolares, es posible que se deba a una depresión. Intente hablar de este cambio con él para entender la razón subyacente. La incapacidad para articular una causa específica podría sugerir depresión.

Agotamiento energético

Los niños con depresión a menudo experimentan fatiga persistente y niveles de actividad reducidos. Si su hijo, antes enérgico, juguetón y hablador, se vuelve sedentario, aislado y callado, este cambio podría indicar un trastorno mental subyacente.

Pensamientos sobre la muerte o el suicidio

Aunque muchos asocian los pensamientos suicidas con los adultos, los niños -incluso los menores de diez años- pueden tenerlos y de hecho los tienen. Los niños suelen tener dificultades para etiquetar estos pensamientos, lo que dificulta el reconocimiento de la ideación suicida hasta que se producen intentos de autolesión.

La creación de un entorno en el que su hijo se sienta seguro al hablar de pensamientos difíciles tiene un valor incalculable. Hágale saber que siempre puede acudir a usted para hablar de sus sentimientos y que le apoyará si experimenta deseos de autolesionarse.

Enfermedades concurrentes con la depresión infantil

El trastorno depresivo mayor infantil suele aparecer junto con otras afecciones, como los trastornos de ansiedad. Los trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, también pueden acompañar a la depresión mayor. Estas afecciones concurrentes pueden complicar la comprensión del comportamiento de su hijo, lo que subraya la importancia de la evaluación profesional por parte de especialistas en salud mental formados en terapia infantil y adolescente.

Enfoques terapéuticos para la depresión infantil

La intervención temprana en la depresión infantil aumenta la probabilidad de alivio de los síntomas. Dos enfoques terapéuticos principales son la psicoterapia y, en algunos casos, la medicación. Si no está seguro de cuál es la mejor opción para su hijo, consulte a su pediatra para que le oriente y le recomiende el tratamiento adecuado.

Psicoterapia para la depresión infantil

Dos formas eficaces de psicoterapia para la depresión infantil son la terapia individual y la terapia familiar. Las investigaciones demuestran que los niños que reciben tanto terapia individual como familiar presentan altas tasas de recuperación y desarrollan valiosas habilidades de afrontamiento. La combinación de estos enfoques terapéuticos puede capacitar a los padres para ayudar mejor a sus hijos a superar la depresión.

En la terapia individual, un trabajador social clínico licenciado guía a su hijo en la exploración de sus sentimientos a través de ejercicios apropiados para su edad. Estas sesiones ayudan a los niños a examinar patrones de pensamiento negativos y a desarrollar una autopercepción más positiva. Los terapeutas también enseñan mecanismos de afrontamiento saludables para practicar en casa y ayudan a abordar cualquier factor externo que contribuya a la depresión.

La terapia familiar reúne a cuidadores y niños con un terapeuta. Este enfoque ayuda a los padres a comprender mejor las experiencias de sus hijos al tiempo que reciben orientación profesional. Durante las sesiones, los terapeutas facilitan los debates utilizando técnicas establecidas de terapia familiar para mejorar la comunicación y los sistemas de apoyo.

Consideraciones sobre la medicación

Pocos medicamentos están aprobados específicamente para tratar la depresión infantil. Aunque existen numerosos antidepresivos, muchos no están aprobados para uso pediátrico. Consulte siempre al pediatra o psiquiatra de su hijo antes de iniciar, ajustar o interrumpir cualquier medicación para la salud mental.

Opciones de apoyo para niños y padres

Si su hijo muestra signos de depresión, es esencial que busque el apoyo de profesionales de la salud mental cualificados. Muchos niños reciben tratamiento con éxito para esta afección, y la ayuda está disponible siempre que usted esté dispuesto a buscarla. Además, los padres y cuidadores pueden beneficiarse de su propio apoyo terapéutico para gestionar mejor los retos relacionados con la depresión de su hijo.

Para las familias con horarios apretados o acceso limitado a servicios presenciales, la terapia en línea ofrece una alternativa flexible. A través de plataformas seguras de telesalud como ReachLink, usted y su hijo pueden conectar con trabajadores sociales clínicos titulados a través de sesiones de vídeo. Muchos niños prefieren la terapia en línea porque les resulta más cómoda y discreta que las visitas tradicionales al consultorio, y pueden participar a través de métodos de comunicación digital familiares.

Eficacia de la terapia de telesalud para la depresión infantil

Las investigaciones respaldan la eficacia de la terapia en línea para los síntomas de la depresión. Un estudio que examinó la terapia cognitivo-conductual basada en la atención plena (TCC) descubrió que reducía significativamente el malestar emocional al tiempo que aumentaba la atención plena. Los niños pueden aprender estas mismas técnicas basadas en la evidencia a través de sesiones de telesalud con trabajadores sociales clínicos licenciados, que con frecuencia incorporan prácticas de atención plena en su enfoque terapéutico.

Para llevar

La depresión infantil puede ser difícil de identificar, pero reconocer los síntomas específicos puede ayudarle a determinar cuándo se necesita apoyo profesional. Si su hijo presenta síntomas nuevos o persistentes como irritabilidad, tristeza prolongada o menor interés por las actividades y la socialización, es posible que esté sufriendo una depresión. Considere la posibilidad de consultar al pediatra de su hijo para que le derive a los servicios de salud mental adecuados, y recuerde que también hay apoyo disponible para los padres que recorren este camino junto a sus hijos.


PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿En qué se diferencia la depresión infantil de la depresión en adultos?

    Los niños con depresión suelen expresar sus síntomas a través de irritabilidad, ataques de ira y cambios de comportamiento, en lugar de verbalizar su tristeza. Pueden mostrar un descenso del rendimiento escolar, retraimiento social con respecto a los amigos o regresión en habilidades previamente dominadas. Las molestias físicas, como dolores de cabeza o de estómago, también son manifestaciones frecuentes en los niños.

  • ¿Qué enfoques terapéuticos son más eficaces para tratar la depresión infantil?

    La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia familiar son muy eficaces para la depresión infantil. La TCC ayuda a los niños a identificar patrones de pensamiento negativos y a desarrollar estrategias de afrontamiento, mientras que la terapia familiar aborda las dinámicas familiares que pueden contribuir a los síntomas. La terapia de juego puede ser especialmente beneficiosa para los niños más pequeños que tienen dificultades para expresar sus emociones verbalmente.

  • ¿Cuándo deben los padres plantearse buscar terapia profesional para su hijo?

    Los padres deben buscar ayuda profesional cuando los síntomas persisten durante más de dos semanas, interfieren con el funcionamiento diario o incluyen comportamientos preocupantes como el aislamiento social, el declive académico o expresiones de desesperanza. La intervención temprana a través de la terapia puede evitar que los síntomas empeoren y ayudar a los niños a desarrollar mecanismos de afrontamiento saludables.

  • ¿Cómo pueden los padres apoyar a su hijo durante la terapia para la depresión?

    Los padres pueden apoyar a su hijo manteniendo una comunicación constante con el terapeuta, practicando técnicas terapéuticas en casa y creando un entorno estable y de apoyo. La participación activa en las sesiones de terapia familiar y el refuerzo de los comportamientos positivos aprendidos en la terapia ayudan a maximizar la eficacia del tratamiento.

  • ¿Puede la terapia por sí sola tratar eficazmente la depresión infantil sin medicación?

    Sí, la terapia puede ser muy eficaz para tratar la depresión infantil, especialmente cuando se combina con apoyo familiar y modificaciones del entorno. Muchos niños responden bien a intervenciones terapéuticas como la TCC, la terapia familiar y las intervenciones conductuales. La eficacia depende de la gravedad de los síntomas, la implicación de la familia y el compromiso del niño en el proceso terapéutico.

Este artículo ha sido traducido por un profesional. Ayúdanos a mejorar informándonos de cualquier problema o sugiriendo mejoras.
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