TDAH: Una mirada más cercana

junio 21, 2023

El TDAH afecta aproximadamente al 5% de los niños y al 2,5% de los adultos como un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades de atención, hiperactividad e impulsividad, con intervenciones terapéuticas basadas en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual, que proporcionan un tratamiento eficaz de los síntomas y una mejora del funcionamiento diario.

¿Alguna vez ha sentido que su mente corre una maratón mientras usted intenta caminar en línea recta? El TDAH afecta a millones de estadounidenses de maneras que a menudo van más allá de la simple distracción, pero comprender esta compleja afección puede ser el primer paso hacia una mejor concentración, un pensamiento más claro y una confianza renovada.

ADHD: A Closer Look

Entender el TDAH

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una afección del neurodesarrollo que suele aparecer durante la infancia y puede prolongarse hasta la edad adulta. Con una prevalencia mundial aproximada del 5% entre niños y adolescentes y del 2,5% entre adultos, el TDAH se considera uno de los trastornos del neurodesarrollo más extendidos. Caracterizado por dificultades de atención, hiperactividad e impulsividad, este trastorno puede afectar sustancialmente a múltiples aspectos de la vida de una persona. En este artículo analizaremos diversas facetas del TDAH, como sus síntomas, sus posibles causas (abordando la cuestión de los factores genéticos), los procedimientos de diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una afección prevalente del neurodesarrollo que plantea diversas dificultades y puede afectar al rendimiento académico, la vida profesional, las relaciones interpersonales y el bienestar emocional. Entre sus características comunes se incluyen problemas de concentración, dificultades organizativas, impulsividad, déficit del funcionamiento ejecutivo y actividad excesiva. Las manifestaciones del TDAH dependen en gran medida del subtipo específico que presente el individuo. Estas presentaciones incluyen:

  • Principalmente desatento – Este subtipo implica problemas para mantenerse enfocado en las tareas, mantener la organización y concentrarse durante las discusiones.
  • Principalmente hiperactivo-impulsivo: este subtipo se caracteriza por la inquietud, el comportamiento impulsivo y la interrupción frecuente de las conversaciones.
  • Tipo combinado: este subtipo muestra una combinación de síntomas de falta de atención e hiperactividad-impulsividad.

Con frecuencia se observa la coexistencia de otras afecciones junto con el TDAH. Los estudios indican que aproximadamente dos tercios de los niños diagnosticados de TDAH padecen también un trastorno adicional del desarrollo o de salud mental.

Entre las afecciones coexistentes frecuentes con el TDAH se incluyen:

Durante la transición de la infancia a la edad adulta, las personas con TDAH pueden observar una disminución de síntomas específicos, en particular los asociados a la hiperactividad. No obstante, se cree que numerosos síntomas del TDAH persisten en la vida adulta. Aunque no existe una cura definitiva para el TDAH, puede controlarse eficazmente (lo que se tratará más adelante en este artículo).

¿Cuáles son las causas del TDAH?

Aunque no existe una única explicación para el desarrollo del TDAH en algunos individuos, se han reconocido varios factores potenciales. Por ejemplo, las investigaciones indican que la salud materna puede desempeñar un papel en el TDAH: el nacimiento prematuro, el abuso de sustancias y el estrés elevado durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de que un niño desarrolle TDAH. Además, según datos de los CDC, los niños tienen más del doble de probabilidades de recibir un diagnóstico de TDAH que las niñas.

Se cree que varios factores clave contribuyen al desarrollo del TDAH:

  • Genética – Aunque los genes específicos asociados con el TDAH siguen sin identificarse, se cree que el trastorno se hereda de parientes consanguíneos que padecen TDAH u otros trastornos mentales. Las investigaciones indican que la heredabilidad del T DAH ronda el 74%.
  • Factores ambientales – La exposición prolongada a entornos nocivos o tóxicos (por ejemplo, residir en un edificio con pintura a base de plomo) puede aumentar la probabilidad de desarrollar TDAH. Además, las lesiones cerebrales traumáticas se han relacionado con la aparición del trastorno.
  • Diferencias neurológicas: en las personas con TDAH se han observado diversos cambios en la estructura, función y composición del cerebro. Los estudios proponen que las alteraciones en las sustancias químicas del cerebro son una causa importante del trastorno. Se ha descubierto que los individuos diagnosticados de TDAH tienen niveles más bajos de dopamina y noradrenalina, neurotransmisores esenciales para numerosos procesos mentales. Además, se ha identificado que las personas con TDAH poseen menos materia gris y blanca en regiones cerebrales específicas.

Identificación de los síntomas del TDAH

Especialmente en los niños, distinguir entre los síntomas del TDAH y el comportamiento neurotípico puede resultar difícil. Esta es una de las razones por las que obtener un diagnóstico de un profesional sanitario es crucial para determinar con precisión la presencia del TDAH. El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V ) especifica los criterios necesarios para el diagnóstico del TDAH. Según el DSM-V, los síntomas de un individuo deben dificultar su capacidad para funcionar eficazmente en entornos académicos, profesionales o interpersonales. Además, la aparición de los síntomas debe haberse producido antes de los 12 años.

El DSM-V destaca tres subtipos distintos de TDAH y sus síntomas asociados.

Predominantemente inatento

Los individuos de 16 años o menos deben presentar al menos seis de los siguientes síntomas, mientras que los de 17 años o más deben mostrar al menos cinco síntomas.

  • Dificultad para prestar atención a los detalles, lo que provoca errores frecuentes.
  • Dificultad para mantener la concentración en las tareas.
  • Distraerse con facilidad durante las conversaciones
  • Dificultad para seguir instrucciones y completar tareas.
  • Dificultad para organizar el tiempo y el entorno físico.
  • Dudar o no gustarle las actividades que requieren una concentración prolongada.
  • Perder o extraviar objetos con frecuencia (por ejemplo, juguetes, lápices, deberes).
  • Se distraen fácilmente con estímulos externos o pensamientos internos.

Predominantemente hiperactivo-impulsivo

Los menores de 16 años deben presentar al menos seis de los siguientes síntomas, mientras que los mayores de 17 años deben presentar al menos cinco.

  • Inquietud o retorcimiento persistente
  • Dificultad para permanecer sentado en situaciones en las que se espera que lo esté
  • Participar en acciones inquietas como correr o trepar en entornos inadecuados
  • Dificultad para participar en actividades de ocio o juegos tranquilos
  • Mostrar una inquietud constante y niveles de energía elevados
  • Hablar en exceso o sin parar
  • Dificultades para esperar su turno en diversas situaciones
  • Mostrar un comportamiento intrusivo, como interrumpir las preguntas antes de que se hayan formulado por completo.

TDAH de tipo combinado

Este subtipo se aplica a las personas que presentan una combinación de características y síntomas tanto de la categoría de falta de atención como de la de hiperactividad/impulsividad.

TDAH en niños

La mayoría de los síntomas del TDAH aparecen durante los primeros años de escolarización del niño. Los signos de hiperactividad e impulsividad, como la inquietud y la dificultad para permanecer quieto, suelen ser los primeros indicadores perceptibles del trastorno. A medida que el niño avanza en la escuela, el comportamiento desatento puede hacerse más evidente. Se aconseja a los cuidadores que no sólo vigilen las tendencias hiperactivas, desatentas e impulsivas, sino que también presten atención a las interacciones del niño con otras personas de su entorno.

Cuando observe a su hijo interactuar con sus compañeros, tenga en cuenta lo siguiente:

  • ¿Vacila a la hora de compartir juguetes, bocadillos o juegos con los demás?
  • ¿Parece incapaz o reacio a esperar su turno?
  • ¿Interrumpe constantemente las conversaciones?
  • ¿Tienen dificultades para seguir instrucciones y completar tareas?
  • ¿Muestran un comportamiento impulsivo?

Evaluar estos aspectos puede ser útil para identificar si un niño presenta síntomas de TDAH.

TDAH en adolescentes

Los síntomas del TDAH en los adolescentes se parecen a los que se observan en los niños. Sin embargo, las presiones y cambios adicionales que se experimentan comúnmente durante la adolescencia pueden plantear desafíos distintos para quienes padecen el trastorno. La desregulación emocional puede verse intensificada por las nuevas responsabilidades y las fluctuaciones hormonales. Teniendo en cuenta el aumento de las exigencias académicas durante la adolescencia, los problemas relacionados con los deberes, los proyectos y otras actividades escolares pueden hacerse más evidentes en los adolescentes con TDAH. Además, enfermedades coexistentes como la ansiedad, la depresión u otros trastornos mentales pueden indicar la presencia de TDAH en un adolescente.

Los síntomas del TDAH pueden continuar en la edad adulta, normalmente con características comparables pero con efectos variables en comparación con los encontrados en la infancia o la adolescencia. En los adultos, los síntomas del TDAH pueden aparecer de la siguiente manera

  • Extravío habitual de objetos personales
  • Dificultades para mantener relaciones
  • Dificultades para organizar tareas o áreas
  • Dificultad para concentrarse durante períodos prolongados
  • Iniciar varios proyectos sin completarlos

Es esencial reconocer que, en algunos casos, el TDAH también puede diagnosticarse en la edad adulta. Si usted es un adulto que experimenta los síntomas mencionados, se recomienda consultar a un profesional sanitario que pueda determinar si es necesario realizar pruebas adicionales.

Diagnóstico del TDAH

Diagnosticar el TDAH puede ser complicado, ya que muchos jóvenes presentan algunos síntomas del trastorno. En los adultos, los síntomas del TDAH pueden parecerse a los de otros trastornos mentales, lo que también dificulta su identificación. Un profesional médico o de salud mental debe proporcionar un diagnóstico de TDAH antes de que pueda comenzar el tratamiento. Para diagnosticar el TDAH, un profesional realizará un examen médico para descartar otras causas o afecciones, recopilará información sobre el estilo de vida del individuo, su historial médico y su familia mediante entrevistas o cuestionarios y, en última instancia, determinará si el individuo cumple los criterios del TDAH establecidos en el DSM-V.

Tratamiento del TDAH

El tratamiento del TDAH suele consistir en una combinación de medicación y terapia conductual. Se recomienda una intervención temprana para ayudar a las personas a controlar el trastorno de forma eficaz. La terapia cognitivo-conductual y otras formas de psicoterapia pueden ayudar a las personas con TDAH a desarrollar estrategias de afrontamiento, tratar problemas emocionales y abordar cualquier trastorno concurrente.

Los medicamentos estimulantes y no estimulantes se utilizan con frecuencia para aumentar los niveles de dopamina y noradrenalina, ayudando a las personas a controlar los síntomas y a seguir el régimen de tratamiento. Las investigaciones indican que los medicamentos pueden ser eficaces para tratar los síntomas del TDAH hasta en un 80% de los casos. Es esencial consultar a un experto sanitario antes de iniciar o interrumpir cualquier medicación.

Cada vez hay más pruebas de que la terapia en línea puede ser una forma eficaz de tratar el TDAH. Un metaanálisis reciente de seis estudios demostró que los participantes experimentaban una mejora de la concentración y el funcionamiento social gracias a la terapia en línea. Además, el estudio destacó la mayor accesibilidad y comodidad de la terapia proporcionada a través de plataformas en línea.

La terapia ayuda a las personas a comprender mejor el TDAH, identificar los síntomas y crear estrategias de gestión eficaces. Sin embargo, asistir a sesiones regulares de terapia en persona puede resultar complicado para quienes padecen TDAH. Las plataformas de terapia en línea, como ReachLink, ofrecen una mayor flexibilidad, accesibilidad y asequibilidad, permitiendo asistir a las sesiones de terapia desde cualquier lugar con conexión a Internet. Con miles de terapeutas especializados en varios campos, BetterHelp asegura una mayor probabilidad de conectar con un profesional que pueda tratar problemas específicos relacionados con el TDAH u otros problemas de salud mental.

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por síntomas como la hiperactividad, la falta de atención, la impulsividad y otros desafíos que pueden dificultar el funcionamiento diario. Sin embargo, el TDAH puede tratarse eficazmente. Si padeces TDAH u otros problemas de salud mental, piensa en acudir a un profesional en línea. Con la ayuda adecuada, puedes controlar el TDAH y fomentar el bienestar mental.


PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿Cómo puede ayudar la terapia con los síntomas del TDAH?

    La terapia proporciona estrategias esenciales para controlar los síntomas del TDAH a través de enfoques basados en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y las intervenciones conductuales. Los terapeutas licenciados ayudan a desarrollar habilidades organizativas, técnicas de gestión del tiempo y estrategias de afrontamiento adaptadas a sus retos específicos.

  • ¿Qué tipos de terapia ofrece ReachLink para el TDAH?

    ReachLink le conecta con terapeutas licenciados que se especializan en el tratamiento del TDAH utilizando diversos enfoques terapéuticos, incluyendo la terapia cognitivo-conductual, la terapia conductual y la terapia familiar. Nuestra plataforma de telesalud hace que sea cómodo acceder a terapia especializada para el TDAH desde casa.

  • ¿Cómo funciona la terapia online para el TDAH con ReachLink?

    A través de la plataforma segura de ReachLink, te reunirás con un terapeuta licenciado a través de sesiones de vídeo. Ellos evaluarán tus problemas de TDAH, desarrollarán un plan de tratamiento personalizado y trabajarán contigo para implementar estrategias prácticas para controlar los síntomas y mejorar el funcionamiento diario.

  • ¿Cuándo se debe acudir a terapia para el TDAH?

    Considere la posibilidad de acudir a terapia si los síntomas del TDAH afectan a su trabajo, sus relaciones o sus actividades cotidianas. Las señales de advertencia incluyen dificultades constantes con la organización, la gestión del tiempo, la concentración o la realización de tareas. La intervención temprana a través de la terapia puede proporcionar valiosas estrategias de afrontamiento y apoyo.

Este artículo ha sido traducido por un profesional. Ayúdanos a mejorar informándonos de cualquier problema o sugiriendo mejoras.
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