Cómo superar los bajones emocionales tras la terapia de telesalud

mayo 5, 2025

Los bajones emocionales posteriores a la terapia de telesalud suelen producirse debido al procesamiento emocional, la intensidad de la sesión y el compromiso terapéutico, y representan respuestas normales que pueden gestionarse eficazmente mediante el ritmo adecuado de la sesión, el tiempo de recuperación y la orientación terapéutica de profesionales de la salud mental autorizados.

¿Alguna vez se ha sentido emocionalmente agotado después de una sesión de terapia y se ha preguntado si eso es normal? Comprender los bajones emocionales posteriores a la terapia de telesalud es crucial para su viaje de salud mental, y estos cambios temporales del estado de ánimo después de las sesiones virtuales son más comunes de lo que cree. Exploremos por qué sucede esto y cómo manejar estos sentimientos de manera eficaz.

¿Por qué me siento deprimido después de mi sesión de terapia telesalud?

Muchas personas acuden a sesiones de terapia a distancia por diversas razones. La terapia virtual puede proporcionar un acceso cómodo al apoyo de salud mental, reducir las barreras a la atención y ofrecer una sensación de comodidad al recibir tratamiento en un entorno familiar. Algunas personas también recurren a la terapia a distancia porque suele asociarse a resultados emocionales positivos.

Sin embargo, algunos clientes pueden experimentar el efecto contrario después de sus sesiones virtuales, como un descenso temporal de sus niveles de ánimo, que puede conducir a sentimientos de tristeza o pensamientos de desesperanza comúnmente asociados con la depresión. Comprender el abanico de posibles respuestas emocionales a la terapia de telesalud puede ayudarle a entender mejor por qué es posible que sus sesiones no le hagan sentirse mejor de inmediato y cómo ajustar su enfoque para obtener más beneficios de su atención de salud mental.

Posibles causas de los bajones emocionales posteriores a la terapia

Tenga en cuenta que los bajones emocionales posteriores a la terapia no constituyen una enfermedad mental incluida en el DSM-5. Sin embargo, este término puede utilizarse para describir una sensación de tristeza, melancolía o angustia después de participar en una sesión de terapia de telesalud.

Puede haber varias causas de tristeza o depresión tras participar en una terapia virtual. El tratamiento de salud mental y las respuestas emocionales están estrechamente interconectados; lo que afecta a su experiencia terapéutica también puede afectar a su mente y a su estado de ánimo. A continuación se indican algunas de estas posibles causas.

Agotamiento emocional

El bajo estado de ánimo después de una sesión de terapia puede deberse a la energía emocional gastada durante la sesión. Si se tratan temas más difíciles de lo habitual o se adopta un enfoque terapéutico diferente, es posible que sus reservas emocionales necesiten tiempo para recuperarse. Si no te proporcionas el cuidado personal o el tiempo de recuperación adecuados después de una sesión intensa, puedes experimentar un choque emocional que provoque fatiga y pueda hundir tu estado de ánimo.

Su primer paso para abordar un estado de tristeza tras una sesión de terapia podría ser planificar la siguiente sesión y asegurarse de programar un tiempo de inactividad después de la misma. Sin embargo, evite aislarse por completo, ya que la conexión puede ser curativa en los momentos vulnerables. Las actividades que fomentan la regulación emocional, el bienestar físico y la autocompasión pueden ser útiles. Además, asegúrate de comunicarte con tu terapeuta sobre la intensidad de las sesiones y cómo te las arreglas entre una cita y otra.

Expectativas poco realistas

Si se siente deprimido o infeliz después de la terapia de telesalud, puede ayudarle preguntarse qué espera conseguir con las sesiones. A continuación encontrará una lista de motivos por los que las personas pueden acudir a terapia:

  • Mejorar la salud mental general
  • Controlar síntomas específicos
  • Procesar traumas
  • Mejorar sus relaciones
  • Para desarrollar estrategias de afrontamiento
  • Para la autocomprensión
  • Aliviar el estrés
  • Tratar problemas de salud mental específicos
  • Aumentar la resiliencia emocional
  • Solucionar problemas de sueño

Si su principal motivación para la terapia es un objetivo para el que no está viendo resultados o los resultados no llegan tan rápido como esperaba, puede sentirse deprimido y desanimado. Puede ser útil tener en cuenta que los cambios terapéuticos pueden no tener efectos tangibles en días o semanas. Algunos procesos terapéuticos pueden tardar meses en surtir efecto.

También podría ser beneficioso examinar detenidamente la motivación fundamental que subyace a su objetivo. ¿Su objetivo de reducir la ansiedad consiste en eliminar todos los sentimientos incómodos? ¿O se trata de desarrollar formas más sanas de responder a esos sentimientos? Replantear su objetivo puede ayudarle con el desajuste de expectativas.

Otra forma de replantear sus esfuerzos es intentar centrarse en lo que ha conseguido en lugar de en lo que no ha conseguido. ¿Puede gestionar las emociones con más eficacia que antes? ¿Comunicarse con más claridad en las relaciones? ¿Reconocer patrones de pensamiento poco útiles?

Procesamiento emocional

Las personas suelen acudir a terapia para aliviar el malestar emocional, por lo que algunas pueden sentirse confusas sobre cómo la terapia podría empeorarlo temporalmente. Las conversaciones terapéuticas pueden ser una forma saludable de procesar emociones o experiencias difíciles. Sin embargo, en situaciones que implican problemas muy arraigados o traumas, su capacidad emocional puede estar al límite y una sesión de terapia podría agotar temporalmente sus recursos psicológicos.

Algunas personas pueden creer que el procesamiento emocional y la depresión son experiencias separadas, pero el procesamiento emocional intenso, especialmente de material difícil, a veces puede aumentar el riesgo de depresión y empeorar los siguientes síntomas:

  • Cambios en su ciclo de sueño, ya sea insomnio o hipersomnia
  • Aumento de la fatiga
  • Mayor irritabilidad
  • Intensificación de las emociones negativas, como la ansiedad o la tristeza (pueden desencadenarse al procesar contenidos emocionales difíciles).

Algunos enfoques terapéuticos pueden ser mejores que otros para controlar la intensidad emocional en lugar de intensificarla. Si estás atravesando un proceso terapéutico particularmente difícil y notas que las sesiones parecen empeorar tu estado emocional en lugar de aliviarlo, puede que quieras cambiar temporalmente hacia un enfoque más centrado en la estabilización, como las técnicas de atención plena, los ejercicios de enraizamiento, las habilidades de regulación emocional o el desarrollo de recursos.

Sobreesfuerzo terapéutico

Esforzarse excesivamente durante las sesiones de terapia puede llevar a lo que algunos terapeutas llaman «fatiga terapéutica». La fatiga terapéutica puede ser más probable en alguien intensamente centrado en resolver una cuestión específica, sobre todo si tiene marcadores que espera alcanzar en la búsqueda de ese objetivo. Este desafío puede ser menos común en personas que se centran más en el bienestar mental general con la intención de mejorar su salud psicológica general. Sin embargo, cualquier persona puede experimentar esta condición.

Algunos de los síntomas de la fatiga terapéutica pueden solaparse con los síntomas de la depresión, por ejemplo

  • Tensión
  • Fatiga
  • Confusión
  • Pérdida de energía
  • Disminución de la motivación
  • Sensación de desesperanza o tristeza

La fatiga terapéutica puede conducir a un círculo vicioso en el que la persona se critica a sí misma por no progresar tan rápido como le gustaría y se esfuerza más en la terapia, lo que a menudo exacerba sus síntomas y puede dificultar aún más su progreso.

Si le preocupa estar experimentando fatiga terapéutica, puede ser útil hablar de ello con su terapeuta. Un profesional de la salud mental puede ayudarle a evaluar su enfoque terapéutico actual y trabajar con usted para desarrollar un ritmo que sea lo más eficiente y eficaz posible y le guíe hacia sus objetivos sin dañar su bienestar emocional en el proceso.

Enfermedades mentales subyacentes

Si ha ajustado otros aspectos de su enfoque terapéutico y su actitud hacia la terapia, pero sigue sin sentirse bien después de las sesiones, podría ser un signo de un trastorno de salud mental subyacente que requiere atención específica. Sin embargo, tenga en cuenta que los síntomas depresivos a menudo tienen que ser persistentes durante dos semanas o más para ser diagnosticados.

Las sesiones de terapia pueden ayudar a procesar las emociones y a desarrollar estrategias de afrontamiento, lo que suele conducir a una mejora del bienestar con el tiempo. Si se siente peor después de las sesiones de terapia, en lugar de sentirse mejor (incluso con sesiones difíciles ocasionales), podría ser un indicio de un problema de salud mental más importante, como depresión o ansiedad.

Si se siente deprimido después de las sesiones de terapia telesaludable, hable con su profesional de salud mental para ver si podría estar sufriendo uno de los siguientes trastornos depresivos:

  • Trastorno depresivo mayor (la enfermedad a la que la mayoría de la gente se refiere cuando utiliza el término coloquial «depresión»)
  • Trastorno de desregulación perturbadora del estado de ánimo
  • Trastorno depresivo persistente (antes llamado distimia)
  • Trastorno disfórico premenstrual
  • Depresión perinatal

Los trastornos depresivos pueden tratarse, y es posible un cambio en su estado mental. Su terapeuta puede ayudarle a evaluar si cumple los criterios para un diagnóstico y recomendarle un plan de tratamiento adecuado. Esto podría incluir ajustes en su enfoque terapéutico actual, medicación o servicios de apoyo adicionales. Recuerde que tratar a tiempo la depresión o cualquier otro trastorno mental puede mejorar los resultados generales y su calidad de vida.

En conclusión, sentirse deprimido después de una sesión de terapia de telesalud es una experiencia común con múltiples causas potenciales, que van desde el agotamiento emocional y las expectativas poco realistas hasta el procesamiento más profundo de emociones difíciles o afecciones de salud mental subyacentes. Comprender estas posibilidades puede ayudarle a abordar la terapia con paciencia, autocompasión y una comunicación clara.

Es esencial mantener un diálogo abierto con el terapeuta sobre sus respuestas emocionales y colaborar para adaptar la terapia a sus necesidades particulares. Con tiempo, persistencia y el apoyo adecuado, la terapia de telesalud puede convertirse en una poderosa herramienta para mejorar su bienestar emocional y fomentar mejoras duraderas de la salud mental.


PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿Es normal sentirse emocionalmente agotado después de las sesiones de terapia en línea?

    Sí, sentirse emocionalmente agotado después de las sesiones de terapia es completamente normal. Durante la terapia, usted procesa emociones complejas y experiencias desafiantes, que pueden ser mentalmente agotadoras. Esta respuesta emocional suele ser una señal de que se está implicando de forma significativa en el proceso terapéutico.

  • ¿Qué estrategias de afrontamiento puedo utilizar después de una sesión intensa de terapia?

    Después de una sesión intensa, pruebe a realizar actividades suaves de autocuidado, como respirar profundamente, escribir un diario o hacer ejercicio ligero. Es útil programar un tiempo de tranquilidad después de la terapia para procesar las emociones. A muchos clientes les resulta beneficioso realizar actividades tranquilizadoras o hablar con un amigo o familiar que les apoye.

  • ¿Cómo puedo aprovechar al máximo mis sesiones de terapia telesalud ReachLink?

    Para sacar el máximo partido a su terapia telesaludable, asegúrese de disponer de un espacio privado y tranquilo para las sesiones, mantenga una conexión a Internet estable y tome notas durante o después de la sesión. Ser honesto sobre sus emociones y participar activamente en los ejercicios terapéuticos recomendados por su terapeuta le ayudará a mejorar los resultados.

  • ¿Cuándo debo hablar con mi terapeuta de los bajones emocionales posteriores a la sesión?

    Comunique siempre a su terapeuta las respuestas emocionales significativas posteriores a la sesión. Esta información le ayudará a ajustar su enfoque terapéutico y a desarrollar mejores estrategias de afrontamiento para usted. Si se siente constantemente abrumado después de las sesiones, su terapeuta puede ayudarle a modificar la intensidad de la sesión y proporcionarle herramientas de apoyo adicionales.

  • ¿Cuáles son las expectativas realistas de progreso emocional en terapia?

    El progreso terapéutico a menudo no es lineal: puede experimentar tanto mejoras como retrocesos temporales. Es normal tener altibajos emocionales a lo largo del proceso. Céntrese en el progreso a largo plazo más que en los cambios de una sesión a otra, y recuerde que procesar las emociones difíciles es una parte natural de la curación.

Este artículo ha sido traducido por un profesional. Ayúdanos a mejorar informándonos de cualquier problema o sugiriendo mejoras.
Compartir
Dé el primer paso hacia una mejor salud mental.
Comience hoy →
¿Preparado para comenzar su viaje hacia la salud mental?
Comience hoy mismo →