Cómo recuperarse de un trastorno alimentario: Cuándo buscar ayuda
La recuperación de los trastornos alimentarios comienza cuando las personas reconocen síntomas conductuales y emocionales específicos, y la terapia profesional proporciona un apoyo esencial a través de cinco etapas clave: precontemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento, que conducen a una relación más sana con la comida y a un mayor bienestar mental.
¿Siente su relación con la comida como una abrumadora batalla diaria? La recuperación de los trastornos alimentarios no sólo es posible, sino que es un camino que millones de personas han recorrido con éxito con ayuda profesional. Tanto si acabas de reconocer las señales como si estás listo para dar el primer paso, comprender el camino a seguir puede marcar la diferencia.

En este artículo
Nuestra interacción con los alimentos
Nuestra interacción con la comida es polifacética. Para algunas personas, el consumo de alimentos no es más que un medio para absorber los nutrientes necesarios para una existencia más sana y alegre. Sin embargo, para otros, puede representar un aspecto negativo o servir como muleta emocional para navegar por sentimientos angustiosos. Las personas de este último grupo se enfrentan con frecuencia a la función de la comida en sus vidas, lidiando con trastornos alimentarios y afecciones concurrentes que les complican la vida. Sin embargo, es fundamental comprender que el trastorno alimentario no tiene por qué dominar la vida. Con la ayuda adecuada, puedes rectificar tu relación con la comida y controlar los síntomas fundamentales de tu trastorno.
Si sospechas que padeces un trastorno alimentario y estás pensando en cómo iniciar el camino hacia la recuperación, aquí tienes una guía completa sobre los trastornos alimentarios y los posibles pasos posteriores.
La recuperación de los trastornos alimentarios es posible
Más información sobre cómo puede ayudar la terapia en línea
Fomentar la conciencia sobre el trastorno alimentario
El paso inaugural en el proceso de recuperación de un trastorno alimentario es cultivar la comprensión de que, en efecto, lo padeces. Dicho esto, existen muchos tipos de trastornos alimentarios. Si no conoces los síntomas a los que debes prestar atención, es posible que no reconozcas que estás sufriendo un trastorno alimentario. Entonces, ¿en qué se parecen los trastornos alimentarios? Exploremos algunos de los trastornos alimentarios más frecuentes con los que podrías estar luchando.
Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario caracterizado por una fijación excesiva en la reducción de peso, que lleva a los afectados por el trastorno a entregarse a prácticas peligrosas destinadas a suprimir su peso. Los indicadores de la anorexia nerviosa incluyen:
- Temor intenso al aumento de peso o fobia a «tener sobrepeso».
- Restricción de la ingesta calórica diaria, consumiendo a menudo cantidades mínimas
- Ejercicio compulsivo
- Provocarse el vómito o emplear laxantes para mantener el peso deseado
- En las mujeres, ausencia de menstruación
- Cabello y uñas débiles
- Disminución del calcio que afecta a la solidez de los huesos
- Piel seca y amarillenta
- Anemia y degradación muscular
- Estreñimiento
- Reducción de la temperatura corporal
- Depresión
- Agotamiento
- Disminución de la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria
Bulimia nerviosa
Aunque las personas con bulimia pueden presentar algunos de los síntomas de la anorexia nerviosa, la diferencia clave entre ambas es que las personas con bulimia nerviosa no siempre tienen un peso por debajo de lo normal. Más bien, el peso de una persona puede fluctuar, oscilando entre el bajo peso y el sobrepeso. No obstante, este trastorno alimentario puede afectar a las personas con la misma intensidad. Los síntomas de la bulimia nerviosa incluyen:
- Comer en exceso grandes cantidades de alimentos, y luego inducir el vómito o utilizar un laxante para eliminar las calorías ingeridas
- Dolor de garganta e inflamación persistentes
- Glándulas salivales agrandadas
- Mejillas hinchadas e hinchazón facial
- Caries y pérdida de dientes
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico
- Complicaciones intestinales
- Problemas renales
- Deshidratación
Trastorno por atracón
A diferencia de los individuos con bulimia nerviosa, que intentan purgarse la comida que han ingerido en exceso, los que padecen trastorno por atracón comen en exceso continuamente sin hacer esfuerzos por desechar la comida. Esta forma de trastorno alimentario a menudo puede provocar múltiples problemas de salud desencadenados por un aumento de peso grave, como diabetes e hipertensión. Los síntomas del trastorno por atracón incluyen:
Consumir alimentos a un ritmo rápido, a menudo más de lo habitual
Ingerir grandes cantidades de comida hasta provocar malestar físico
Consumir cantidades copiosas de comida incluso cuando no se tiene hambre
Ocultar los hábitos alimentarios por vergüenza o pudor
Sentirse culpable después de un atracón.
Además de estos síntomas, el trastorno por atracón debe cumplir ciertos criterios. El trastorno por atracón sólo puede diagnosticarse si la persona afectada se da atracones frecuentes al menos un día a la semana durante tres meses. También debe presentar al menos tres de los síntomas mencionados y sentir una falta de control sobre sus hábitos alimentarios.
Aunque puede haber otros trastornos alimentarios, éstos son los tres principales que podrían estar detrás de lo que usted está experimentando. No obstante, identificar uno de los síntomas no es más que una fase del proceso de recuperación. ¿Qué otras medidas debes tomar cuando te preparas para recuperarte de un trastorno alimentario?
Navegar por la recuperación de un trastorno alimentario: El camino hacia la recuperación
La National Eating Disorders Association divide las fases de recuperación de un trastorno alimentario en cinco segmentos distintos. Estos abarcan:
La fase de precontemplación
En esta fase, las personas aún no han reconocido su trastorno alimentario. Incluso cuando la familia y los amigos destacan su comportamiento y síntomas preocupantes, suelen responder negando su trastorno alimentario o la necesidad de buscar recuperación. Esta fase suele ser la más difícil, ya que la persona debe reconocer su trastorno antes de iniciar el tratamiento.
La fase de contemplación
Durante esta fase, el individuo empieza a reconocer su problema y puede iniciar los esfuerzos para descifrar cómo abordarlo. A lo largo de la fase de contemplación, las personas pueden ser muy aprensivas a la hora de buscar la recuperación. Necesitan mucho apoyo para progresar.
La fase de preparación
Una vez que la persona ha reconocido su problema, empieza a buscar los recursos necesarios para superarlo. Esto puede incluir la búsqueda de servicios de asesoramiento adecuados, la adquisición de estrategias de afrontamiento eficaces para manejar los síntomas y la elaboración de un plan de acción que facilite su avance con menos obstáculos.
La fase de acción
Equipados con los conocimientos y las herramientas adecuadas, los individuos pueden empezar a tomar medidas para recuperarse de sus trastornos alimentarios y controlar sus síntomas. Habrán formulado un plan sólido con el apoyo de un terapeuta y un nutricionista y podrán empezar a utilizar todas las herramientas y procesos que han aprendido. La recuperación puede ser exigente, pero la ayuda en esta fase la hace más llevadera.
La fase de mantenimiento
En esta fase, las personas con un trastorno alimentario habrán ejecutado su plan durante un mínimo de seis meses. Habrán aprendido a aplicar adecuadamente todas las herramientas que han adquirido y comenzarán a tener más éxito de forma independiente. Aún necesitarán apoyo mientras navegan por este nuevo estilo de vida. Además, los que están en recuperación deben entender que la recaída sigue siendo una posibilidad. Si vuelves a los viejos hábitos, ten en cuenta que esto no disminuye tu valor de recuperación o transformación. Simplemente indica tu naturaleza humana. Siempre puedes recomenzar tu viaje de recuperación, independientemente de los contratiempos del pasado.
También hay una sexta fase denominada fase de finalización y prevención de recaídas. Algunas personas pueden pensar que ya no son susceptibles de recaer ni de controlar su trastorno alimentario. Si bien esto puede ser cierto, es fundamental que comprendan completamente todos los aspectos de su plan de tratamiento y que demuestren su capacidad para controlar el trastorno alimentario de manera autónoma. Recuerde que es aceptable buscar ayuda si existe miedo o riesgo de recaída.
A menudo, los trastornos alimentarios pueden coexistir con otros trastornos mentales, como la depresión o la ansiedad. Al iniciar el tratamiento, es posible que también se elabore un plan de tratamiento junto con estrategias de afrontamiento para controlar estos trastornos. Este plan suele incluir terapia; en algunos casos, la medicación puede ayudar a tratar y controlar los síntomas del trastorno del estado de ánimo. Si el trastorno alimentario ha provocado problemas de salud importantes, puede ser necesaria la hospitalización para ayudar a la recuperación de estas complicaciones antes de continuar con el tratamiento.
La terapia puede ser un recurso beneficioso en cualquier etapa de la recuperación. Además de brindarte apoyo cuando te sientas deprimido o negativo con respecto a tu cuerpo, la terapia puede ayudarte a continuar aprendiendo estrategias de afrontamiento valiosas para manejar los desafíos que estás enfrentando. La mayoría de las personas tienen acceso a centros de asesoramiento cercanos donde pueden buscar la ayuda de un terapeuta con experiencia en el tratamiento de sus enfermedades específicas. Si no dispone de ayuda local, considere la posibilidad de utilizar un recurso en línea como ReachLink.
Busque apoyo en relación con los trastornos alimentarios
ReachLink es una plataforma de terapia en línea diseñada para hacer que el asesoramiento sea más asequible y accesible para todos. Tanto si tiene dificultades para encontrar un terapeuta adecuado, como si no dispone de tiempo suficiente para desplazarse o busca una forma más sencilla de empezar, ReachLink puede ponerle en contacto con un asesor certificado que se ajuste a sus necesidades.
La terapia en línea puede ser ventajosa para las personas que buscan ayuda con una amplia gama de problemas, incluidos los trastornos de la alimentación. Quienes padecen estas afecciones pueden estar experimentando un estrés considerable, y la terapia en línea en un entorno cómodo puede ser la diferencia entre una recuperación satisfactoria y una recaída.
Los trastornos alimentarios pueden afectar tanto a la salud mental como a la física. Cuanto más tiempo pasen sin detectarse ni tratarse, mayor será el daño potencial que pueden infligir. Si sospecha que padece un trastorno alimentario y desea embarcarse en el viaje de la recuperación, utilice la información anterior para comprender mejor su trastorno alimentario y cómo puede iniciar el proceso de curación. Aunque la recuperación puede suponer un reto, es posible para todo el mundo. Recuerda que si te propones modificar tu relación con la comida, tienes la capacidad de lograrlo.
La recuperación de los trastornos alimentarios es posible
PREGUNTAS FRECUENTES
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¿Cuáles son los signos de que necesito ayuda profesional para un trastorno alimentario?
Los signos clave incluyen pensamientos negativos persistentes sobre la comida o la imagen corporal, patrones de alimentación restrictivos, alimentación emocional o cuando los comportamientos relacionados con la comida interfieren en la vida diaria. Si estos síntomas afectan a sus relaciones, su trabajo o su bienestar emocional, es el momento de buscar el apoyo de un terapeuta licenciado que pueda proporcionarle intervenciones terapéuticas eficaces.
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¿Qué tipos de terapia son más eficaces para la recuperación de los trastornos alimentarios?
Los enfoques terapéuticos basados en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia dialéctico-conductual (TDC) y la terapia familiar, han demostrado tener un éxito significativo en la recuperación de los trastornos alimentarios. Estos enfoques ayudan a identificar patrones de pensamiento subyacentes, desarrollar mecanismos de afrontamiento saludables y construir una relación más positiva con la comida y la imagen corporal.
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¿Cómo puede ayudar la terapia en línea a través de ReachLink en la recuperación de los trastornos alimentarios?
La plataforma de terapia en línea de ReachLink te conecta con terapeutas licenciados especializados en el tratamiento de trastornos alimentarios, ofreciéndote sesiones cómodas y privadas desde tu casa. Nuestros terapeutas proporcionan intervenciones basadas en la evidencia, apoyo constante y planes de tratamiento personalizados, manteniendo la comodidad y confidencialidad de la atención virtual.
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¿Qué debo esperar durante el proceso de recuperación del trastorno alimentario?
La recuperación es un viaje que implica trabajar estrechamente con su terapeuta para abordar los desafíos emocionales subyacentes, desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y construir gradualmente nuevas relaciones con la comida y la imagen corporal. El progreso puede variar, pero el apoyo terapéutico constante ayuda a crear cambios positivos duraderos a través de la fijación de objetivos y el desarrollo de habilidades.
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¿Cuánto suele durar la terapia para los trastornos alimentarios?
La duración de la terapia varía en función de las necesidades individuales y del progreso. Muchos clientes comienzan a ver cambios positivos dentro de 12-16 semanas de terapia constante, aunque algunos pueden beneficiarse de un apoyo a más largo plazo. Su terapeuta ReachLink trabajará con usted para desarrollar un calendario de tratamiento personalizado y ajustarlo según sea necesario a lo largo de su viaje de recuperación.
