Trastornos del sueño comunes: cómo reconocerlos y tratarlos
Los trastornos del sueño afectan a un tercio de los adultos mexicanos causando fatiga diurna, dificultades de concentración e irritabilidad, pero la terapia cognitivo-conductual y el apoyo terapéutico profesional ofrecen tratamientos efectivos basados en evidencia para el insomnio, apnea del sueño y otras alteraciones del descanso.
¿Te quedas despierto dando vueltas en la cama, preguntándote por qué el sueño se siente tan esquivo? Los trastornos del sueño afectan a millones de mexicanos, pero reconocer las señales y encontrar el tratamiento adecuado puede transformar tus noches y restaurar tu energía diaria.

En este artículo
Comprender los trastornos del sueño: reconocer los síntomas y buscar ayuda
Cuando las dificultades para dormir interfieren en tu vida diaria, ya sea debido a una agenda muy apretada o a trastornos del sueño subyacentes, es posible que experimentes fatiga diurna, dificultad para concentrarte, irritabilidad, problemas para tomar decisiones y lentitud en los tiempos de reacción.
Dormir bien es fundamental para la salud y el bienestar general, pero la Secretaría de Salud reporta que aproximadamente un tercio de los adultos mexicanos duermen sistemáticamente menos de lo recomendado cada noche.
La privación crónica del sueño puede contribuir a complicaciones graves de salud a largo plazo. Por eso es esencial abordar los problemas de sueño con la ayuda adecuada, ya sea médica, terapéutica o ambas. En este artículo, exploraremos los trastornos del sueño más comunes y los distintos enfoques para tratarlos.
Comprender las dificultades para dormir: causas y factores comunes
Las interrupciones del sueño tienen múltiples causas, entre las que se incluyen problemas de salud física, problemas de salud mental, patrones de estilo de vida y factores ambientales. Los problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, suelen interferir en la calidad y la duración del sueño. Los problemas de salud física, como el dolor crónico y las enfermedades cardiovasculares, también pueden perturbar el sueño reparador. Los factores relacionados con el estilo de vida, como el consumo de alcohol, el consumo de nicotina o los horarios de trabajo irregulares, pueden agravar estas dificultades. Los trastornos del sueño en sí mismos, como el insomnio crónico, representan otra categoría importante de alteraciones del sueño. A continuación, examinamos los trastornos del sueño más comunes y sus síntomas característicos.
Trastornos del sueño comunes: categorías y características
La investigación médica ha identificado más de 80 trastornos del sueño distintos. Estas afecciones varían mucho en cuanto a su origen: algunas son neurológicas, otras están relacionadas con la salud física y otras surgen de problemas emocionales o psicológicos. La mayoría de los trastornos del sueño se clasifican en varias categorías principales:
Insomnio y dificultades para mantener el sueño
El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente. Investigaciones en psiquiatría señalan que más del 30 % de los adultos afirman experimentar síntomas de insomnio. Esta afección, que puede ser crónica, de corta duración o transitoria, implica dificultad para conciliar el sueño, para permanecer dormido o para ambas cosas. La literatura médica a veces se refiere al insomnio como un trastorno de iniciación y mantenimiento del sueño (DIMS, por sus siglas en inglés).
El insomnio suele coexistir con otras afecciones, en particular la ansiedad y la depresión, por lo que es importante abordar tanto los trastornos del sueño como cualquier problema de salud mental subyacente.
Alteraciones del ritmo circadiano y trastornos del ciclo sueño-vigilia
Los ritmos circadianos son patrones biológicos internos que regulan los ciclos de sueño-vigilia a través de procesos controlados por el cerebro. Estos ritmos responden a señales ambientales, en particular a los ciclos de luz-oscuridad, así como a los patrones de actividad. Las alteraciones de estos ritmos naturales, ya sea por el trabajo por turnos, los horarios irregulares o los malos hábitos de sueño, pueden hacer que conciliar el sueño y mantenerlo sea extremadamente difícil.
Las personas que trabajan en horarios no tradicionales o en turnos rotativos se enfrentan a retos particulares para mantener patrones de sueño saludables, ya que sus exigencias laborales entran en conflicto con los ritmos biológicos naturales.
Síndrome de piernas inquietas
El síndrome de piernas inquietas (SPI) suele causar importantes trastornos del sueño. Las personas que padecen esta afección experimentan sensaciones incómodas (dolor, picor u hormigueo) en las piernas cuando intentan descansar, junto con movimientos involuntarios de las extremidades durante el sueño. Estos síntomas crean un estado de excitación que interfiere en la calidad del sueño. El diagnóstico adecuado del síndrome de piernas inquietas suele requerir una evaluación en una clínica especializada en trastornos del sueño.
Parasomnias: comportamientos inusuales durante el sueño
Las parasomnias abarcan una serie de comportamientos anormales que se producen durante el sueño. Entre ellos se incluyen las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo, hablar durante el sueño, comer durante el sueño y los despertares confusos. Cuando las parasomnias se producen con frecuencia, pueden alterar considerablemente la calidad del sueño e impedir un descanso reparador a lo largo del tiempo.
Apnea del sueño: interrupciones de la respiración durante el sueño
La apnea del sueño es una afección muy extendida, pero que a menudo no se diagnostica. Estimaciones médicas señalan que aproximadamente 30 millones de personas en América del Norte padecen apnea del sueño, y que alrededor del 80 % de los casos no se diagnostican. Este trastorno provoca privación del sueño, somnolencia diurna excesiva y dificultad para despertarse descansado.
Las personas con apnea del sueño pueden conciliar el sueño fácilmente, pero experimentan una mala calidad del sueño debido a las dificultades respiratorias. La apnea del sueño se presenta normalmente en dos formas:
La apnea central del sueño suele ser consecuencia de afecciones como la insuficiencia cardíaca o los accidentes cerebrovasculares, en los que el cerebro no envía las señales adecuadas a los músculos respiratorios.
La apnea obstructiva del sueño se produce cuando los tejidos blandos de las vías respiratorias colapsan durante el sueño, lo que provoca ronquidos, jadeos al despertar y, en casos graves, puede contribuir al riesgo de accidente cerebrovascular. La apnea del sueño también se asocia con la parálisis del sueño, un estado temporal en el que las personas están conscientes pero no pueden moverse.
Hipersomnias: somnolencia excesiva
La hipersomnia se refiere a la somnolencia excesiva que interfiere con el funcionamiento diario. Esta categoría de trastornos del sueño puede indicar afecciones subyacentes que requieren atención. Los síntomas pueden incluir debilidad muscular repentina y «ataques de sueño», episodios en los que las personas se quedan dormidas rápidamente y de forma incontrolable durante las horas diurnas. La narcolepsia es un trastorno de hipersomnia muy conocido.
El proceso de diagnóstico: qué esperar
El diagnóstico de un trastorno del sueño varía en función de la afección que se padezca. En el caso del insomnio, informar de dificultades para conciliar el sueño al menos tres veces por semana durante varios meses puede ser suficiente para que un profesional sanitario establezca un diagnóstico. Por el contrario, el diagnóstico de la apnea del sueño suele requerir acudir a una clínica del sueño para someterse a una evaluación exhaustiva, que incluye un estudio del sueño en el que se monitorizan las funciones del cuerpo durante el descanso.
Si experimentas síntomas de insomnio crónico, apnea del sueño, alteración del ritmo circadiano u otros trastornos del sueño, se recomienda consultar a un profesional sanitario o a un especialista del sueño. Un examen físico completo puede ayudar a identificar afecciones de salud subyacentes o factores de riesgo que afectan a la calidad del sueño. Tu profesional sanitario puede preguntarte sobre la duración de los síntomas, los diagnósticos previos de trastornos del sueño y los factores de tu vida diaria que podrían estar contribuyendo a las dificultades para dormir. Basándose en esta evaluación, puede proporcionar un diagnóstico adecuado y recomendar opciones de tratamiento.
Enfoques de tratamiento: encontrar lo que funciona para ti
El tratamiento de los trastornos del sueño varía considerablemente en función de la afección específica que padezcas. Para la mayoría de los trastornos del sueño, las modificaciones del estilo de vida constituyen la base del tratamiento. Practicar una buena higiene del sueño y mantener una actividad física regular son puntos de partida importantes. Los expertos en medicina del sueño recomiendan específicamente limitar el consumo de alcohol para controlar los trastornos del sueño. Los profesionales sanitarios también pueden recomendar medicamentos para determinadas afecciones, aunque es fundamental comprender que algunos medicamentos para dormir pueden, paradójicamente, interferir en la calidad del sueño o producir efectos secundarios no deseados. Consulta siempre a un profesional sanitario antes de empezar a tomar cualquier medicamento para dormir.
Dispositivos médicos para la apnea del sueño
Para las personas con apnea del sueño, se recomienda con frecuencia el uso de una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP). Este dispositivo utiliza una mascarilla para suministrar aire a presión durante el sueño, manteniendo abiertas las vías respiratorias. En casos más graves, se pueden considerar intervenciones quirúrgicas que reduzcan el tejido que bloquea las vías respiratorias.
Enfoques terapéuticos para los trastornos del sueño
El asesoramiento terapéutico ofrece un valioso apoyo para muchos trastornos del sueño. Las personas que tienen dificultades para calmar los pensamientos acelerados por la noche o para gestionar el estrés de forma eficaz pueden beneficiarse de la terapia cognitivo-conductual (TCC). Este enfoque terapéutico ayuda a las personas a reconocer y modificar los patrones de pensamiento que contribuyen a sentimientos y comportamientos problemáticos.
Además, muchos trastornos del sueño coexisten con afecciones de salud mental como la depresión, la ansiedad o el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Abordar estos problemas de salud mental subyacentes mediante la terapia puede mejorar significativamente la calidad del sueño y el bienestar general.
Si estás sufriendo un trauma, hay ayuda disponible. Consulta nuestra página Obtenga ayuda ahora para obtener más recursos.
Cómo la terapia puede mejorar la calidad del sueño
Para muchas personas que experimentan dificultades para dormir, la terapia proporciona un punto de partida eficaz. Los trabajadores sociales clínicos titulados pueden ofrecer apoyo emocional, estrategias prácticas y herramientas terapéuticas, como diarios del sueño, para ayudarte a comprender mejor y abordar tus problemas de sueño. Sin embargo, cuando ya estás luchando contra la interrupción del sueño, encontrar el tiempo y la energía para acudir a las citas de terapia tradicional en persona puede resultar abrumador o imposible.
La terapia de telesalud ofrece una alternativa conveniente. Con ReachLink, puedes conectarte con trabajadores sociales clínicos con licencia a través de sesiones de video seguras desde tu propia casa. Esto elimina el tiempo de desplazamiento y te permite acceder a la ayuda en el horario que más te convenga. Las investigaciones indican que la terapia de telesalud representa una de las intervenciones no farmacológicas más eficaces para el insomnio y los trastornos del sueño relacionados, lo que la convierte en una opción interesante para quienes buscan una atención accesible y basada en la evidencia.
Nuestros trabajadores sociales clínicos titulados se especializan en ayudar a los clientes a abordar los factores de salud mental que a menudo contribuyen a las dificultades para dormir, como la ansiedad, la depresión, el estrés y el trauma. A través de enfoques terapéuticos basados en la evidencia, pueden ayudarte a desarrollar patrones de pensamiento más saludables, gestionar el estrés de forma más eficaz y abordar las preocupaciones emocionales subyacentes que pueden estar interfiriendo en tu sueño.
Avanzando: dando el siguiente paso
Vivir con trastornos del sueño afecta mucho más que solo tu descanso nocturno: estas afecciones afectan tu funcionamiento diario, tus relaciones, tu salud física y tu calidad de vida en general. Si experimentas síntomas de un trastorno del sueño, recuerda que los enfoques de tratamiento varían mucho según tu situación específica.
Consultar tanto a proveedores médicos como a profesionales de la salud mental suele ser el enfoque más completo para abordar los problemas relacionados con el sueño. En ReachLink, nuestros trabajadores sociales clínicos titulados están preparados para ayudarte a abordar los factores de salud mental y estilo de vida que pueden estar contribuyendo a tus dificultades para dormir.
Dormir bien no es un lujo, es un componente fundamental de la salud y el bienestar. Si buscas el apoyo adecuado y exploras las opciones de tratamiento que se ajustan a tus necesidades, podrás disfrutar de noches más tranquilas y días con más energía.
La información de este artículo tiene fines educativos y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico o el tratamiento médico o de salud mental profesional. Consulta siempre con proveedores de atención médica calificados sobre cualquier inquietud de salud o antes de tomar decisiones sobre tu atención.
FAQ
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¿Cómo puede la terapia ayudar con los trastornos del sueño?
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es altamente efectiva para tratar problemas de sueño. Los terapeutas ayudan a identificar patrones de pensamiento y comportamientos que interfieren con el sueño, enseñan técnicas de relajación y establecen rutinas saludables de sueño.
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¿Cuándo debería buscar ayuda terapéutica para problemas de sueño?
Es recomendable buscar ayuda cuando los problemas de sueño persisten por más de tres semanas, afectan tu funcionamiento diario, o están relacionados con estrés, ansiedad o depresión. La intervención temprana puede prevenir que los problemas se vuelvan crónicos.
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¿Qué técnicas terapéuticas son más efectivas para mejorar el sueño?
Las técnicas más efectivas incluyen la higiene del sueño, control de estímulos, restricción del sueño, relajación progresiva muscular y mindfulness. Los terapeutas también abordan la ansiedad y los pensamientos que mantienen despierto a la persona durante la noche.
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¿La terapia online es efectiva para tratar trastornos del sueño?
Sí, la terapia online ha demostrado ser tan efectiva como la presencial para tratar trastornos del sueño. Permite acceso conveniente a terapeutas especializados y facilita el seguimiento de patrones de sueño a través de herramientas digitales.
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¿Qué puedo esperar durante las primeras sesiones de terapia para el sueño?
En las primeras sesiones, el terapeuta evaluará tu historial de sueño, rutinas actuales y factores contribuyentes. Te pedirá llevar un diario del sueño y comenzará a implementar técnicas básicas de higiene del sueño. Los cambios graduales suelen verse en 4-6 semanas.
