El impacto económico de la COVID-19 en la salud mental de los hombres mexicanos
El impacto económico de la COVID-19 afectó desproporcionadamente la salud mental de los hombres mexicanos al amenazar sus roles tradicionales como proveedores, revelando que quienes experimentaron deterioro financiero requieren intervenciones terapéuticas específicas para abordar la conexión entre identidad masculina y estabilidad económica.
¿Perdiste el trabajo durante la pandemia y sentiste que fallaste como proveedor? La salud mental masculina se vio profundamente afectada cuando COVID-19 desafió los roles tradicionales, pero entender estos patrones puede ayudarte a sanar.

En este artículo
COVID-19 y la salud mental de los hombres: El impacto económico en el bienestar
De acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, millones de hombres en Latinoamérica sufren depresión cada año, y una cantidad significativa padece trastornos de ansiedad. Aunque los problemas de salud mental afectan a todos, las investigaciones indican que los hombres tienen especiales dificultades para hablar de estos temas, posiblemente debido a los estereotipos tradicionales de masculinidad y al estigma persistente.
Un notable estudio de Dorit Hadar-Shovil aporta valiosas ideas sobre cómo el impacto económico de la pandemia de COVID-19 afectó a la salud mental de los hombres y a su percepción de la masculinidad. Estudios como éste mejoran nuestra comprensión de los enfoques eficaces para el tratamiento de la salud mental de los hombres.
La conexión entre la salud mental de los hombres y la situación económica
La masculinidad tradicional suele definir a los hombres como proveedores y sostén de la familia, lo que crea una estrecha relación entre su autoestima, su salud mental y su situación económica. Se considera que los hombres que mantienen un empleo estable y tienen éxito económico cumplen exitosamente con su rol masculino. En consecuencia, la pérdida del empleo o la reducción de los ingresos pueden afectar significativamente al bienestar mental de los hombres.
Esta expectativa de ser el sostén de la familia crea cargas únicas para los hombres desempleados. Un informe reciente del IZA World of Labor muestra un número creciente de hombres en edad de trabajar fuera de la población activa en todo el mundo, acompañado de un aumento de los problemas de salud mental, como la depresión, el estrés y la ira. El desempleo masculino también está relacionado con numerosos problemas de salud física.
Los investigadores creen que la posición social desempeña un papel fundamental en el impacto del desempleo, ya que la autoimagen y la autoestima de los hombres de clase trabajadora suelen girar en torno a una fuerte ética del trabajo. Esta conexión hace que el desempleo sea especialmente estigmatizante para los hombres de clase trabajadora en comparación con otros grupos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, este problema es particularmente pronunciado en muchas partes del mundo, donde la participación laboral de los hombres en edad de trabajar ha disminuido significativamente.
El impacto de la pandemia en la salud mental
Cuando el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró la COVID-19 como crisis sanitaria mundial, el virus no solo trajo consigo altas tasas de infección y mortalidad, sino también una recesión económica sin precedentes. Los mandatos de distanciamiento social y los requisitos de aislamiento dejaron a muchos sin trabajo, provocando un aumento significativo del desempleo a nivel global.
La combinación de desempleo, enfermedad y miedo generalizado generó una gran angustia y problemas de salud mental. Las investigaciones previas a la pandemia sobre el impacto psicológico de los brotes de enfermedades mostraron que las poblaciones afectadas suelen manifestar miedo, ansiedad e impotencia, independientemente de la exposición directa. Los trastornos sociales, como el cierre de escuelas y negocios, intensificaron aún más estas experiencias negativas.
En consonancia con estudios anteriores sobre pandemias, las investigaciones sobre COVID-19 revelaron niveles elevados de ansiedad, depresión, estrés, trastornos alimentarios y deterioro general de la salud mental.
Dado que la COVID-19 sigue causando problemas de salud mental en todo el mundo, resulta esencial identificar a los individuos y grupos de alto riesgo. Las investigaciones actuales demuestran que la angustia de los hombres, que puede ser difícil de detectar, se hace más evidente cuando se utilizan medidas estandarizadas y se analizan patrones en lugar de simplemente examinar promedios y frecuencias. La crisis de COVID-19 ofrece una oportunidad única para profundizar en nuestra comprensión de la salud mental de los hombres.
La salud mental de los hombres durante la pandemia de COVID-19
La investigación presenta hallazgos contradictorios respecto a las diferencias de género en los impactos de salud mental relacionados con la pandemia. Mientras que algunos estudios sugieren que las mujeres experimentaron un mayor deterioro de la salud mental, otros indican que los hombres sufrieron al menos por igual. Por ejemplo, a pesar de que las mujeres reciben diagnósticos de depresión con mucha más frecuencia, los hombres mueren por suicidio en mayor proporción.
Estas discrepancias pueden deberse a las distintas formas que tienen los hombres de experimentar y expresar estados emocionales debido a procesos hormonales y diferencias en la estructura cerebral. Los hombres pueden experimentar ansiedad, depresión, estrés y alimentación emocional en proporciones similares a las de las mujeres, pero los métodos diagnósticos actuales no suelen captar estas experiencias, lo que puede dar lugar a un malestar infradiagnosticado.
Esta brecha diagnóstica se debe en parte a que los hombres suelen expresar las emociones de forma diferente. Algunos hombres reprimen las emociones y «enmascaran» los síntomas depresivos mediante el consumo de sustancias u otras conductas externalizantes que tradicionalmente no se asocian con la depresión. Además, la socialización de género puede disuadir a los hombres de reportar ciertos síntomas emocionales, contribuyendo aún más a las condiciones de salud mental subdiagnosticadas.
Investigación sobre COVID-19 y salud mental
En el estudio de Hadar-Shovil participaron 1.807 adultos de entre 18 y 75 años reclutados por Internet, sin criterios de exclusión. En la muestra predominaban las mujeres, con una edad media de 40 años y un nivel educativo promedio de 14,87 años. La mayoría de los participantes vivía en zonas urbanas y tenía trabajo, aunque el 31,7% declaró un deterioro económico significativo desde el inicio de la pandemia.
La encuesta en línea voluntaria evaluó las características demográficas y los retos psicológicos y conductuales recientes durante la pandemia. Todos los participantes dieron su consentimiento por escrito.
Los investigadores propusieron tres hipótesis:
- El deterioro de la salud mental diferiría entre géneros, y las mujeres presentarían niveles más elevados.
- La salud mental se correlacionaría con el deterioro de la situación económica, y las personas que experimentan un declive económico significativo presentarían un mayor deterioro.
- Las diferencias de género en la salud mental serían sustanciales entre aquellos cuya situación económica se mantuviera estable, pero disminuirían significativamente entre los que experimentaran un deterioro económico.
Conclusiones del estudio
La pandemia afectó sustancialmente a la salud mental de los participantes:
- El 58,5% informó de un aumento de la alimentación emocional
- El 46,4% experimentó dificultades de adaptación o trastornos de adaptación
- El 11,6% informó de niveles graves de depresión
- El 11,9% experimentó niveles graves de ansiedad
- Más del 20% declararon niveles graves de estrés
Diferencias de género en los resultados
La primera hipótesis se confirmó, ya que las mujeres informaron en general de niveles más altos de alimentación emocional, problemas de adaptación y angustia que los hombres.
La segunda hipótesis también se confirmó, ya que la pérdida de empleo se correlacionó con un aumento de la alimentación emocional, los problemas de adaptación y la angustia. Los participantes que experimentaron un deterioro económico significativo mostraron niveles sustancialmente más altos de estos problemas en comparación con aquellos cuya situación económica se mantuvo estable.
La tercera hipótesis reveló patrones interesantes. Mientras que la alimentación emocional de las mujeres se mantuvo relativamente constante independientemente de la situación económica, la de los hombres empeoró significativamente con el deterioro económico. Ambos géneros experimentaban mayores dificultades de adaptación cuando se enfrentaban a dificultades económicas.
Implicaciones de los resultados
La investigación revela que tanto hombres como mujeres experimentaron problemas de salud mental relacionados con la pandemia, pero en patrones más complejos de lo que se suponía inicialmente. Los hombres que experimentaron un impacto económico significativo mostraron un deterioro de la salud mental comparable al de las mujeres, un hallazgo sorprendente ya que los hombres suelen informar de niveles de deterioro más bajos. Sin examinar el factor de deterioro económico, los investigadores habrían pasado por alto la gravedad de los problemas de salud mental de los hombres.
Esto sugiere que la COVID-19 perjudicó significativamente la salud mental de los hombres, en particular a través de la inseguridad laboral y la inestabilidad económica. Dado que el estatus económico está entrelazado con la identidad masculina y los roles de género tradicionales, la pérdida del empleo representa no solo una dificultad financiera, sino una amenaza para el sentido de masculinidad de los hombres, lo que hace que el deterioro económico relacionado con la pandemia sea especialmente devastador para los hombres.
Conclusiones y orientaciones futuras
La pandemia de COVID-19 creó desafíos globales sin precedentes, con efectos proyectados a largo plazo sobre la salud mental. Es crucial comprender a todas las poblaciones afectadas, incluidos los hombres, cuyos problemas de salud mental han sido tradicionalmente más difíciles de identificar y tratar.
Si bien el desarrollo de herramientas de diagnóstico más precisas para la salud mental de los hombres llevará tiempo, este estudio demuestra cómo el análisis de los patrones en las medidas existentes puede identificar mejor la angustia de los hombres más allá de confiar en criterios de diagnóstico potencialmente sesgados.
La naturaleza generalizada y continua de la pandemia ofrece una oportunidad única para recopilar datos de diferentes poblaciones a lo largo del tiempo, lo que podría mejorar nuestra comprensión de la salud mental de los hombres en futuras crisis.
Acceso al apoyo de salud mental
Tres años después de los cierres iniciales causados por la COVID-19, el impacto de la pandemia sigue causando estrés, con implicaciones únicas para los hombres. La preocupación por la exposición al virus y la incertidumbre económica contribuyen a los resultados adversos para la salud mental, pero los hombres siguen siendo significativamente menos propensos a buscar ayuda. El Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente señala que esta reticencia se debe a las normas sociales, la minimización de los síntomas y la indecisión en la comunicación.
Opciones de apoyo en telesalud
La terapia a través de telesalud puede llegar de forma eficaz a quienes dudan de la terapia tradicional. Las personas que se sienten incómodas con la terapia cara a cara suelen preferir los formatos en línea, y las investigaciones confirman la eficacia de la terapia en línea para reducir la depresión.
La psicoterapia virtual a través de ReachLink permite a las personas ponerse en contacto con trabajadores sociales clínicos autorizados desde cualquier lugar con acceso a Internet, lo que resulta especialmente valioso para quienes se preocupan por el estigma. Los clientes pueden elegir el sexo de su terapeuta y utilizar apodos si les resulta más cómodo.
Reflexiones finales
El Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente informa que los hombres son menos propensos que las mujeres a buscar apoyo en materia de salud mental. Aunque las razones son complejas, muchos lo atribuyen a las presiones sociales que animan a los hombres a mantener una fachada de «fortaleza», haciendo que la búsqueda de ayuda parezca tabú.
La pandemia creó retos de salud mental sin precedentes. Si está pensando en buscar ayuda, recuerde que no está solo: millones de personas en todo el mundo consultan a terapeutas, muchos de ellos hombres. Considere la posibilidad de ponerse en contacto con ReachLink u otro proveedor para obtener orientación y apoyo adaptados a sus necesidades.
FAQ
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¿Cómo afecta el estrés económico la salud mental de los hombres?
El estrés económico puede generar ansiedad, depresión y sentimientos de inadecuación en los hombres, especialmente cuando se ven desafiados sus roles tradicionales como proveedores. Esto puede manifestarse en irritabilidad, aislamiento social, problemas de sueño y dificultades para concentrarse, afectando tanto su bienestar personal como sus relaciones familiares.
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¿Qué tipos de terapia son efectivos para hombres que enfrentan dificultades financieras?
La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es muy efectiva para abordar pensamientos negativos sobre el fracaso económico. La terapia de aceptación y compromiso ayuda a los hombres a adaptarse a nuevas realidades, mientras que la terapia familiar puede fortalecer las relaciones durante crisis financieras. Estas terapias se enfocan en desarrollar estrategias de afrontamiento y redefinir la autoestima más allá del éxito económico.
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¿Cuándo debería un hombre buscar ayuda terapéutica por problemas relacionados con el trabajo o las finanzas?
Es recomendable buscar ayuda cuando el estrés económico interfiere con el sueño, las relaciones o la capacidad de tomar decisiones. Si experimentas irritabilidad constante, pensamientos negativos persistentes sobre tu valor como persona, o si evitas situaciones sociales por vergüenza económica, la terapia puede ser muy beneficiosa para desarrollar herramientas de manejo del estrés.
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¿Cómo puede la terapia ayudar a los hombres a redefinir su identidad cuando no pueden ser el sostén familiar?
La terapia ayuda a los hombres a explorar y expandir su concepto de masculinidad más allá del rol de proveedor económico. A través de técnicas terapéuticas, pueden identificar otras formas valiosas de contribuir a la familia, como el apoyo emocional, el cuidado de los hijos o las tareas domésticas, desarrollando una identidad más flexible y resiliente.
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¿Cómo funciona la terapia en línea de ReachLink para hombres con problemas de salud mental relacionados con el estrés económico?
ReachLink conecta a los hombres con terapeutas licenciados especializados en salud mental masculina a través de sesiones de terapia en línea seguras y confidenciales. Los terapeutas utilizan enfoques basados en evidencia como TCC y terapia de aceptación para abordar específicamente los desafíos relacionados con el estrés económico y los roles de género, ofreciendo un espacio cómodo y accesible para el crecimiento personal.
