El trastorno del apego tiene su origen en traumas o negligencias en la primera infancia, que afectan a los patrones de relación a lo largo de la vida, pero la terapia basada en pruebas puede ayudar a las personas a superar experiencias pasadas, desarrollar estilos de apego seguros y construir relaciones más sanas mediante el apoyo terapéutico profesional.
¿Se pregunta a menudo por qué ciertos patrones de relación se repiten en su vida? El trastorno del apego podría ser la pieza que falta para entender estas luchas, que afectan a millones de adultos que se encuentran atrapados en ciclos de distancia emocional o ansiedad. La terapia puede ayudarle a liberarse y a construir vínculos más saludables.
Trastorno de apego en adultos
El trastorno del apego en adultos puede deberse a diversas causas, como problemas de apego no resueltos en la infancia o traumas sufridos en etapas posteriores de la vida. Comprender mejor el trastorno del apego y sus posibles causas puede ayudar a validar las experiencias de quienes padecen este trastorno mental y contribuir a una sociedad más empática y solidaria.
En este artículo, profundizaremos en la naturaleza del trastorno del apego, las diversas formas en que puede manifestarse y la importancia de la terapia para ayudar a quienes padecen esta afección.
¿Qué es el trastorno del apego?
El trastorno del apego puede identificarse en niños de cinco años o incluso menos. A menudo tiene su origen en negligencias graves, abusos u otras experiencias traumáticas en la infancia, que pueden dificultar la capacidad del niño para establecer relaciones de apego seguras. Como consecuencia de estos problemas y del trastorno del apego resultante, una persona puede tener dificultades para formar y mantener relaciones estables en su vida adulta.
¿Qué conduce al trastorno del apego?
Hay varios factores que pueden contribuir al trastorno del apego o causarlo. Por lo general, esta afección puede desarrollarse en niños que no pueden formar un vínculo con sus cuidadores.
Por ejemplo, un padre o cuidador puede no satisfacer las necesidades de interacción social o afecto del niño. También pueden estar ausentes o ser considerados negligentes.
Además, el trastorno del apego puede ser más frecuente en quienes sufren trastornos en su infancia, como la colocación en hogares de acogida, o en hogares con una elevada proporción de niños por adulto.
¿Cuáles son las consecuencias del trastorno del apego?
Aunque el trastorno del apego (TA) no suele diagnosticarse después de los cinco años, hay pruebas significativas que sugieren que el TA no tratado puede causar problemas en etapas posteriores de la vida. El trastorno reactivo del apego en adultos puede asociarse a un mayor riesgo de depresión clínica y abuso de sustancias. Además, las personas con trastorno reactivo del apego pueden trasladar sus patrones de apego defectuosos a la vida adulta. Dado que los adultos con trastorno de apego reactivo pueden reproducir inconscientemente los problemas de su familia de origen, existe la posibilidad de que transmitan sus diversas experiencias a sus hijos.
Tipos de apego inseguro
Es esencial tener en cuenta que, aunque normalmente existen dos categorías de apego inseguro, la experiencia de cada persona con el trastorno del apego puede ser muy individual. Reconocer este abanico puede conducir a la validación de los afectados por el trastorno y a una mayor disponibilidad de recursos para apoyarlos. A continuación ofrecemos un breve resumen de las dos categorías y sus características generales.
1. Trastorno de apego ansioso/ambivalente
Un adulto que presenta síntomas de trastorno ansioso/ambivalente del apego puede tener tendencia a sentirse excesivamente comprometido e infravalorado. Esto podría deberse a un cuidador que mostró un comportamiento incoherente, como alternar entre un afecto cálido y un rechazo frío sin motivo aparente durante la infancia del individuo.
Las personas con apego ansioso/ambivalente pueden analizar obsesivamente el comportamiento de los demás, repitiendo una y otra vez los mismos acontecimientos. También pueden sentirse obligados a controlar todas las situaciones para evitar sentimientos adicionales de ansiedad o desapego.
Estas personas pueden ser especialmente sensibles al rechazo o propensas a idealizar a los demás, lo que puede dar lugar a una fijación o dependencia excesivas de su pareja romántica.
Pueden ser muy sensibles al rechazo o tender a idealizar a los demás, lo que podría contribuir a una fijación o dependencia intensa de su pareja.
Los adultos con trastorno de apego ansioso/ambivalente también pueden experimentar emociones intensas, incluyendo episodios de celos y posesividad.
2. Trastorno de apego por evitación
Los adultos evasivos pueden haber desarrollado un distanciamiento de los demás durante su infancia, cuando sus cuidadores primarios se mostraban distantes, ausentes o críticos. Esto puede deberse a la preocupación del niño por no poder confiar en los adultos para satisfacer sus necesidades, lo que le lleva a reprimirlas.
En consecuencia, es posible que un adulto con trastorno de apego por evitación no comunique sus necesidades a los demás ni busque ayuda, e incluso puede sentir desdén hacia quienes sí expresan sus necesidades.
Esta manifestación puede provocar sentimientos de ansiedad o incomodidad con la intimidad en las relaciones y una percepción negativa de los demás. Las personas con trastorno de apego por evitación pueden ver a los demás como indignos de confianza o poco fiables, al tiempo que se consideran a sí mismas «demasiado buenas» para los demás. Esta mentalidad podría servir como mecanismo de defensa contra las amenazas percibidas o la inestabilidad de la dinámica interpersonal.
Síntomas potenciales de los trastornos del apego
Los trastornos del apego pueden provocar diversas consecuencias psicológicas tanto en niños como en adultos. Algunos posibles síntomas son
- Una sensación de aislamiento o resistencia al calor y al afecto de los demás
- Dificultad para reconocer o procesar emociones positivas, lo que provoca rigidez
- Posible consumo de alcohol o drogas, que puede derivar o no en adicción
- Insensibilidad o disminución de la capacidad de empatía.
- Posible desprecio o falta de respeto por la autoridad o las normas
- Posible desconfianza en los demás
- Posible impulsividad
Los trastornos del apego pueden identificarse y tratarse durante la infancia. No obstante, aunque el trastorno del apego no se haya tratado en la infancia, sigue existiendo la posibilidad de curación durante la adolescencia o la edad adulta. Los terapeutas son capaces de ayudar a las personas que luchan contra el trastorno del apego a reconciliar el trauma relacional y aprender a conectar con los demás.


